Un gran cambio de banda hacia Higuaín, que entró por la derecha como una bala, supuso la posición franca para el disparo y el posterior gol que dió el campeonato a los blancos. Ya nadie se acuerda de cuantos goles había fallado el argentino hasta hace 8 partidos, lo que si que va a quedar en la retina de la gente es que ha sido el mejor jugador en esta recta final.