Las perras de Gallardón
Gallardón lleva años poniendo en marcha obras faraónicas que Madrid no puede asumir. Y ahora, cuando vienen mal dadas, al alcade de Madrid le ha pasado como con las hipotecas, que se encuentra con que no puede pagar.
Quizás por eso ha resucitado la tasa de las basuras, para conseguir algo de calderilla para pagarse los cafés. Aunque, si empezamos a sumar, resulta que no es tanto calderilla como millonada, ya que cada vecino pagará una media de 60 euros porque le recojan la basura, lo que supondrá un ingreso de 90 millones de euros.
Esta nueva noticia nos puede servir de percha para recordar qeu Gallardón ha suprimido algunos de sus grandes proyectos durante los últimos meses. El último de ellos el Eje Prado-Recoletos, que tanto dio que hablar y tantos problemas con Esperanza Aguirre le trajo, quedará en suspenso hasta nueva orden. Y ésta no es la única infraestructura en suspenso en la capital de España. El Ayuntamiento debe 6.300 millones y no hay con qué ejecutar obra alguna.
Esta inmensa deuda demuestra nuevamente que Gallardón es sólo fachada. Un tipo que pasa por un gran gestor, que incluso vende una falsa idea de mentalidad progresista y combate contra aquellos que peor caen a los españoles dentro de su partido. Pero que luego, cuando llega la hora de entrar en combate y dirigir una ciudad, se hunde.
Gallardón no vale para gobernar Madrid. Mucho menos para gobernar España. Así que cuando vengan, él y Aguirre, espero que nos acordemos de la deuda de 6.300 millones de los madrileños. Y de que, si Aguirre privatiza, Gallardón no es precisamente un defensor del Estado de Bienestar.




