LetiZia. Una nariz
La Monarquía siempre da que hablar en este país.
El último episodio protagonizado por los miembros de la Casa Real no tiene nada que ver con las vacaciones pagadas (por todos) de los reyes, ni con las intervenciones de Juan Carlos I en las cumbres internacionales (independientemente de las filias y fobias que pueda despertar Hugo Chávez). El último episodio lo ha protagonizado la princesa LetiZia.
Y es que, tras años de padecer una desviación de tabique nasal, Letizia ha decidido someterse a una operación con el objetivo de respirar como Dios manda. Sólo hay un problema: todas las imágenes de LetiZia se han quedado obsoletas.
Con su respiración regular recuperada la princesa ha perdido esa característica nariz que tan bien supieron retratar los compadres de El Jueves (sí, aquellos que levantaron tanto revuelo con la portada más grande de su historia).
Es una pena, porque aquella nariz le daba tono a la princesa en las viñetas cómicas. Le otorgaba cierto halo de mujer de carácter que daba muchísimo juego a los humoristas. Y quizás por culpa de esta operación esos mismos humoristas se queden sin inspiración.
Por cierto, que nosotros también nos hemos quedado sin un poquito de dinero. Todo sea por la buena respiración del futuro pulmón regio. Aunque igual algún mal pensado se atreve a decir por ahí que lo del desvío es un excusa para renovar el principesco rostro. Pero eso se lo dejamos a las revistas del corazón, que para eso están.




