No han tardado una semana
Supuestamente son los moderados del Partido Popular, pero no han dudado en utilizar la tragedia de Barajas políticamente.
El primero ha sido Javier Arenas, presidente del PP andaluz y firme aliado de Mariano Rajoy. Arenas no sólo apostó por la apertura de "un gran debate nacional sobre las condiciones de seguridad aérea", sino que ha aprovechado la coyuntura para pedir al Gobierno que dé "todo tipo de explicaciones" sobre el particular antes de criticar algunas de las declaraciones del Ejecutivo.
Por su parte la portavoz del Grupo 'popular' en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, pidió que "la seguridad en todos los ámbitos sea una prioridad para el Ejecutivo", y mucho "más en estos momentos en la seguridad aérea". Aunque hay que matizar que Sáenz de Santamaría ha pedido un "debate constructivo" al respecto sin cargar a muerte contra el PSOE.
El problema no es que se solicite ese "debate constructivo", algo que puede resultar positivo. El problema es que el PP aprovecha cualquier circunstancia para tratar de manchar al Gobierno de forma poco honesta.
Y para ello Arenas no ha dudado ni un momento en pedir un "ejercicio de prudencia" a un Gobierno que se está comportando como debe ante una tragedia como la del pasado miércoles. Y en la que, no lo olvidemos, la política no tiene nada que ver.




