¿Una Reina creacionista?
El otro día hablábamos de aquel tipo, Dawkins, y de cómo él y un grupo de ateos habían decidido emprender una campaña simpática en Inglaterra con el objetivo de convencernos de que Dios no existe y de que hay que pasárselo lo mejor posible (y no precisamente a costa de poner al prójimo en posición, matizo).
Ahora la Reina, Sofía de nombre, acaba de soltar unas afirmaciones que no van precisamente en la línea de Dawkins, sino todo lo contrario. Según la Reina la religión debe enseñarse porque "los niños necesitan una explicación del origen del mundo y de la vida". ¡Ahí queda eso!
A mí lo anterior me hace pensar que la Reina es una creacionista en toda regla (y no soy el único). Porque, al fin y al cabo, en eso consiste el creacionismo. En afirmar que el origen de todo está en Dios, y que fue Dios, barbudo y greñudo, quien señaló con su dedo omnipotente la tierra y la inseminó con su poderoso... hálito. La religión explica a los niños eso o, en su defecto, sostiene que la Biblia es una falsedad "relativa", pero que incluso así fue Dios quien diseñó inteligentemente el mundo para que evolucionara hasta llegar a nosotros.
Pues eso, que la Reina tiene toda la pinta de ser creacionista, que tendrá que desmentirlo claramente si no es cierto y que, de paso, ha aprovechado un libro de Pilar Urbano para, en la línea de la derecha rancia o hipócrita, asegurar que los homosexuales pueden 'arrejuntarse', pero no constituirán de ninguna manera un matrimonio en toda regla.
Y ya puestos aprovecho para hablar sobre la encuesta que incluimos en la web. ¿Puede la Reina opinar libremente? Sí, cuando seamos una República y ella tenga que buscarse otro trabajo. Hasta entonces boca cerrada y a poner la mano a fin de mes. Como siempre y por desgracia.




