Con el mono puesto
El sábado en Huelva espera uno de los campos de menores dimensiones de la Primera División, el Nuevo Colombino. Durante toda la semana, y más aún tras el desastroso encuentro ante el Getafe, Bernd Schuster ha hecho mucho hincapié a sus jugadores sobre la importante de los tres puntos ante el Recreativo… pero sobre todo, con la presión del cuadro del invicto Zambrano. El Madrid está acostumbrado a tocar, y salir jugando, pero esta jornada le va a tocar sufrir, como cuando iba al entrañable Vallecas, donde los pelotazos protagonizaban el noventa por ciento del encuentro.
El técnico alemán lo sabe, y por eso volverá a colocar a Diarra en el once. Hasta hace tres jornadas intocable, pero desde la derrota en Almería prescindible –cosas de entrenadores, y eso que le hizo jugar sin llevar un solo entrenamiento tras su vuelta de la Copa de África-. Con el malí, los blancos recuperan en consistencia defensiva, perdiendo salida de balón, pero ganando en organización.
Los días previos al duelo, Schuster ha ensayado con partidos en espacios reducidos, balones directos a las bandas, porque con Van Nistelrooy lesionado, todo apunta a dos extremos abiertos –Robben y Drenthe (si no se atreve con Robinho recién salido de una lesión)-, y priorizar el aspecto defensivo.
Hay ciertas dudas sobre cómo responderá el equipo tras las últimas derrotas. De momento, lo único seguro es que no se verá un Madrid tan alegre. Habrás menos espacios, y por lo tanto, menos riesgos. Y menos que habrá porque se volverá al esquema que tan buenos resultados les dio durante diciembre y enero.
Se acabó la excelencia. Algún consejo ha recibido el cuerpo técnico respecto a cómo se manejaron los tiempos el año pasado con Capello, ¿aceptará los consejos de su plantilla? Vuelta al mono de trabajo porque, aunque sea para llevarse las manos a la cabeza, la Liga, vuelve a empezar.




