Ahora, ya es tarde
Sólo han pasado 48 horas desde la eliminación europea, y Bernd Schuster ya se ha dado cuenta del descosido que ha provocado en el madridismo. Tiene por delante varias tareas, pero la más inmediata, pelear por mantener la renta de cinco puntos en la Liga. Sigue sin Van Nistelrooy, y parece que ante el Espanyol volverá al esquema que tan buenos resultados le dio en la primera vuelta. Le ha costado dilapidar cuatro puntos de ventaja con respecto al Barça, quedar apeado de la Copa del Rey y la Liga de Campeones para volver a ser coherente con sus ideas.
Para jugar ante el Espanyol, el técnico ha ensayado con Higuaín en lugar del holandés –acompañando a Raúl-, y con Diarra en lugar de Gago. ¿Por qué rectifica ahora? Muy sencillo. El planteamiento ante la Roma ha sido muy criticado, duramente criticado desde todos los estamentos –Club, prensa, aficionados… y jugadores-. Ese último sector es el único al que da importancia, y por eso rectifica. La pérdida de crédito que ha provocado en su plantilla el fracaso europeo le hace recular y retornar al esquema que le dio los triunfos.
Su actitud arrogante, desafiante y retadora, no le ha hecho ningún favor. Además bebe de buenas fuentes, y sabe que en la cúpula madridista, esos ademanes y desafíos ante los medios no gustan nada, y su figura va desprestigiándose en cada conferencia de prensa. Por eso, y porque ya no se puede agarrar más a los resultados, cambia de guión y pretende mostrar un tono más afable. Porque además, se ha dado cuenta que los enemigos no están en la Prensa, sino que están más cerca de lo que piensa. Sólo un mensaje, ahora, ya es tarde.




