Robinho sigue sin encontrar el rumbo
Parece que ni los nubarrones de Manchester, ni la constante lluvia de Inglaterra han aplacado al ánimo de Robinho. Desde que se marchó del Madrid, y de Madrid, no ha tenido una sola palabra de agradecimiento al club que le dio la oportunidad de darse a conocer en Europa. Todo lo contrario, han sido contestaciones fuera de tono, y despropósito tras despropósito. Así, no se convertirá en el mejor jugador del mundo. Eso es lo único seguro que ha conseguido con su traspaso al City.
“En el vestuario del Manchester City hay mucho mejor ambiente que en el del Real Madrid”. Será porque desde la marcha de Ronaldo, Roberto Carlos y Emerson, Robson da Souza se sintió desprotegido, evitando ese paso para madurar de una vez. Ahora, sueña con regresar a una competición donde ser importante: “Quiero hacerlo tan bien como sea posible y jugar en la Champions cuanto antes”. Si hubiese sido un poquito más inteligente, estaría en el mejor torneo del mundo.
Su ego le ha impedido demostrar su talento, y ahora, sueña con romper tabúes: “Voy a marcar el mayor número de goles para demostrar el dinero que han pagado por mí”. Se vuelve a equivocar, el dinero sólo se amortiza siendo un emblema, un símbolo del club, pero dudo que en City se fien mucho de tu compromiso, viendo lo que hiciste en su día a tu querido Santos, y a tu maravilloso Real Madrid. Lástima, porque a tus 24 años, has perdido el respeto de cualquier club grande de Europa… y del mundo.




