Cuidado con las corrientes
En este maravilloso y caótico mundo del fútbol, muchos de los dirigentes se mueven por impulsos. El Real Madrid esta pendiente del futuro de Cristiano Ronaldo, pero ahora, parece que retorna el interés por David Villa. Su portentosa actuación frente a Rusia le ha puesto de nuevo en el disparadero. Hace dos meses, los blancos ya preguntaron por el delantero asturiano, y el Valencia estaba dispuesto a la venta. Ahora, los levantinos, no se bajan de los cincuenta millones de euros, y no solo los de la Castellana están interesados en el traspaso.
A finales de abril, le habría costado al Madrid veinte millones menos. Sí finalmente la operación llega a buen puerto, los madridistas habrían vuelto a despilfarrar una cantidad excesiva por un jugador. Por eso, si Villa sigue saliéndose durante el Europeo –actuación que deseamos por el bien de España-, deberían replantearse el traspaso porque es el mismo futbolista por el que se interesaron la primera vez. Hay veces, que las corrientes hay que dejarlas pasar, porque, de lo contrario, te arrastran hasta un abismo del que es difícil salir.




