No sólo ganan los que juegan
Durante toda la semana, en Valdebebas se ha respirado un ambiente que hacía tiempo no se vivía. Tranquilidad, buenas caras, conversaciones distendidas…
El título todavía no está en las vitrinas del Santiago Bernabéu, pero está de camino y le van haciendo hueco. Valgan un par de detalles para corroborar una semana que puede desembocar en una fiesta por todo lo grande el domingo por la noche.
Robinho, durante las últimas semanas, se había escapado por la puerta trasera de las instalaciones. Pero durante los últimos días se ha dejado ver, con su típico gesto brasileño. Buena señal, y eso que no vive sus mejores momentos. Un reflejo del excelente ambiente dentro del vestuario. El ‘10’ ha soportado durante las últimas fechas críticas que le han borrado en alguna ocasión su eterna sonrisa, pero el grupo, ha prevalecido y ha sido su mejor apoyo.
El otro indicio es más evidente. En el Real Madrid se quiere celebrar el título cuanto antes, no por el tema del pasillo, o por otras circunstancias, sino para que los que menos minutos han tenido, puedan disfrutar de las cuatro jornadas que restan. Jugadores como Dudek, Salgado, Metzelder –si se recupera algún día-, Soldado, Balboa o el propio Royston Drenthe.
Ellos también han sido parte importante de un trofeo que está por llegar, y del que se sienten también protagonistas. Quieren, por amor propio, demostrar que se han equivocado al no apostar por ellos, que podían haber sido tan importantes como los que han jugado, pero que las decisiones de Schuster se lo han impedido.
Los Raúl, Casillas, Guti, Ramos y compañía, son los primeros que quieren que ese sector de la plantilla disfrute como el que más de una Liga que se valora más dentro del Club que desde fuera.




