“Poneros el casco”
Aunque en tono de broma, este comentario se ha escuchado por las paredes de Valdebebas. Muchos integrantes de la plantilla conocen el ambiente hostil que se vive en el Reyno de Navarra, que se lo pregunten a Guti, Casillas, Raúl... Saben que Osasuna pondrá muchas trabas para cantar el alirón –siempre y cuando venza el Villarreal-. Juego directo, presión ambiental, entradas al límite… Nadie duda de la deportividad de los navarros, pero también conocen que no escatimarán en esfuerzos para lograr una victoria que les pueda asegurar la permanencia. Bernd Schuster se ha llevado a toda su plantilla por si gana el título. Los quiere a todos unidos en las posibles celebraciones. El once lo tiene claro, si no cambia nada, será el formado por Casillas; Ramos, Cannavaro, Pepe, Heinze; Gago, Diarrá, Sneijder, Robben o Robinho; Saviola y Raúl.
La noticia del campeonato puede saltar a las siete de la tarde. Dentro del Hotel Iruña Park, ya se están enfriando algunas botellas de champán por si se logra la hazaña en El Madrigal. Muchos están deseosos de repetir el cetro liguero, aunque entre confidencias, algunos desean cantar el alirón en el Santiago Bernabéu contra el Barcelona. Ese morbo de tener a noventa mil espectadores enloquecidos con los azulgrana sobre el césped, es un sentimiento difícil de igualar. Muy lícito, pese a que algunos equipos que pelean por salvarse ya hayan levantado su voz. Como dicen algunos: “qué hubieran hecho los deberes antes”. Por eso, parte de la plantilla irá con el “casco puesto”, pero todos saben, que más se perdió en la guerra. Y no precisamente, en la del Reyno de Navarra.




