No-volar con Alitalia II
Continúo con mi viaje hacia España. Cuando llego a la estación de tren Santa María Novella de Florencia, pensaba que no tendría problemas para poder coger algún tren que me llevase a Roma, pero estaba equivocado.
No quedaban plazas para los trenes de alta velocidad y el regional llegaba a Roma a la misma hora a la que debía estar en el aeropuerto. Así que después de rogarle al vendedor de la oficina de billetes y al jefe de tren conseguí que me dejasen subir al primer tren que partía rumbo a la capital.
Sin embargo, no todo iba a ser así de fácil. Como había comprado un billete más barato (regional) tuve que pagar la diferencia dentro del tren. Menos mal que había tenido que suspender todas las compras y llevaba suficiente dinero encima.
Al llegar a la estación de Roma, tomé otro tren que lleva al aeropuerto. Por cierto, no es precisamente barato. Nada más y nada menos que 12 euros y, según me dijeron, no hay otra forma de llegar.
En el aeropuerto tampoco lo tuve fácil. Facturé la maleta casi sin problemas (tenía sobrepeso y tuve que quitar unos libros que llevaba) y entré a las salas de espera. Algo me decía que desconfiar de Alitalia no era ninguna tontería. Así que, en vez de pasear por el aeropuerto, me fui a esperar en la puerta de embarque desde la que tenía que partir mi avión. A las dos horas de estar allí se acerca una operadora de Alitalia y comenta a unas chicas que también viajaban a Madrid que el vuelo se había cancelado.
En ese momento, tenía el corazón a cien. Pensaba en tener que regresar a Florencia y esperar a después de Navidad para llegar a casa. Pensaba en lo imbécil que había sido por fiarme de la telefonista de Alitalia. Pero, en el último momento de desesperación, vi la luz. La operadora de Alitalia decía que algunos viajeros podrían volar con Iberia.
Todos los que esperábamos el vuelo a Madrid salimos corriendo a los mostradores de Alitalia para cambiar los billetes. Una vez allí, nos hicieron la transferencia de vuelo y parecía que, por fin, todo se arreglaba. ¡Error!




