La travesura del hielo seco
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Si estas leyendo estas líneas y no trabajas en televisión no te pierdas el post de hoy. Vas a descubrir cómo se cuece una travesura televisiva.
Estaba yo revisando las lluvias caídas en Cataluña cuando se acercó Roberto Gómez, ayudante de realización, diciéndome con cara de pícaro: “Marc, coge esto”. Puse mi mano y me dio lo que parecía un trozo de hielo. A los 3 segundos me empezó a quemar la palma de la mano. Era un trozo de hielo seco.
Al instante, Javier Gómez curioseó y se lo dejé en su mano. Alucinó y tuvo que cambiárselo de mano varias veces para no quemarse. Me lo devolvió. En ese momento dejé el trocito de hielo seco en la mesa y empezó a levitar. No pasaron más de 5 minutos y Javier y yo ya estábamos jugando como niños a hockey hielo en la mesa, con dos bolígrafos y el trozo de hielo como disco. Al minuto nos cansamos.
La cosa empezaba a ponerse interesante. Vimos que Luis Sanabria, jefe del departamento de nacional, tenía su Coca-Cola Light a medias. Pensé que el hielo seco dentro de la lata podría reaccionar de alguna manera divertida, pero no me atrevía a meterlo dentro. Para eso estaba Javier: “Marc, ¡mételo, mételo!”. Pusimos la lata en el suelo y nos apartamos. Al instante empezó a salir humo de la lata como si se tratara de una pócima mágica. Los ojos de Javi se iluminaron. Fuimos a preguntar de dónde habían sacado ese trozo de hielo seco. Teníamos una caja de Porexpán donde el hielo estaba conservando unos helados (afortunados los que se los comieron) y se hizo la luz.
El siguiente paso era llenar un vaso con el hielo seco y agua. ¡Brutal! Parecía una nube saliendo del vaso donde en su interior se oía hervir. Íbamos Javier y yo juntos por la redacción, riéndonos como niños que van a hacer una travesura. Los compañeros de redacción se preguntaban qué estábamos tramando.
Javier estaba ya maquillado delante del videowall del plató con los mapas del tiempo listos. En su mano un vaso lleno de hielo seco. Yo junto a él con una botella de agua. Cuenta atrás: 5, 4, 3, 2… le llené rápidamente el vaso y me aparté.
En el vídeo de la cabecera podéis ver el resultado.
El hielo seco o nieve carbónica no es más que dióxido de carbono solidificado a muy baja temperatura. Se de denomina seco porque se evapora directamente sin mojar. A esto se le llama “sublimación”. Mantener en la mano este material a -78ºC puede provocar serias quemaduras y se utiliza para refrigeración y para conservación, entre otras cosas, de semen. Ya sabes, la semillita.




