Los extraterrestres nos tienen a tiro
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Esta semana hemos podido leer en la prensa la aparición de nuevos símbolos geométricos en campos de cultivo españoles. Son más conocidos como “Circle crops”. Claro, en inglés parece que sea más importante. Suelen aparecer en campos de trigo y maíz. Las hemos podido ver en películas de blanco y negro, e incluso en las más modernas. Pero lo realmente interesante es el origen de estas figuras.
La leyenda urbana dice que estas obras de tal magnitud sólo pueden ser realizadas por los extraterrestres. Como pruebas presentan el mal funcionamiento de brújulas y aparatos eléctricos en fechas anteriores a su aparición.
De todas maneras la hipótesis más fiable dice que son realizadas por los propios agricultores que, aprovechando la oscuridad de la noche, realizan sus obras de arte. No es por desanimar a los creyentes en extraterrestres, pero en ningún caso los aeropuertos ni radares de la zona llegaron a detectar señal alguna.
Si te das cuenta, las formas que adquieren son perfectamente geométricas. Con un poco de vista, sentido común y buena coordinación, no es difícil realizar estas formas. Por ejemplo, para dibujar una forma circular, basta con clavar una estaca en el suelo, tirar cuerda desde ella y dar una vuelta. Así de fácil. Esta hipótesis también toma más fuerza por la cantidad de agricultores que han confesado ser los propios autores de estas obras de arte.
La mala noticia es que las últimas apariciones vienen de la mano de una campaña publicitaria del ron Seven Tiki, de Bacardi. Esto ya no tiene gracia. Nos están hundiendo los mitos.
Si estáis interesados en conocer un poquito más sobre los Circle Crops, os dejo el siguiente link. No tiene desperdicio: últimas figuras aparecidas, conferencias, galería de imágenes…
Si alguna vez te has imaginado cómo sería la vida en otros planetas lejos del Sistema Solar, lo más seguro es que pienses en seres parecidos a ET, desnudos por la calle, capaces de leerte la mente y de mover objetos a distancia. Pero hoy dejarás de pensar así. Steven Dick, científico de la NASA, cree que la existencia de un universo poblado por razas postbiológicas, es decir, razas robóticas creadas por los extraterrestres, es inevitable.
Sus explicaciones no son nada descabelladas. Los seres que habitan un planeta, a lo que llamaremos vida biológica, tiene fallos. Es extremadamente sensible al medio que le rodea. Por ejemplo, un cambio en la temperatura global del planeta de algunos grados puede provocar la desaparición por completo de la especie.
En cambio, los robots creados por esta vida biológica, si están bien pensados, pocos fallos tienen (a nos ser que funcionen con Windows Vista). Un robot es alieno, nunca mejor dicho, al medio que le rodea, y únicamente la fuente de energía y el mantenimiento pueden limitar su longevidad. Si se reduce al máximo el mantenimiento y la energía la pueden obtener de alguna estrella cercana, la vida robótica en el planeta puede permanecer siglos.
Steven Dick lo que nos intenta decir es que los robots son, han sido o serán, la herencia de la vida en los planetas donde antes ha vivido alguien que los creó. Los objetivos de los robots pueden ser muchos, como por ejemplo buscar vida en otros planetas o mantener el propio planeta en buenas condiciones a la espera de recibir visita extraterrestre y que pueda habitarla.
Si te apasiona el tema, te recomiendo la película Wall-E. Te hará ver de forma distinta tu visión actual de la vida, o no vida, extraterrestre.
Me llamo Marc Redondo. Nací en Barcelona un gélido mes de enero gracias a los fenómenos de la contracción y la dilatación. La gravedad tiró al suelo mi primer termómetro con una aceleración de 9,81 metros por segundo al cuadrado. A los 14 años empecé a practicar con la fricción. El día siguiente a mi primera borrachera comprobé lo que es la deshidratación. Cuando recibí mi primer beso experimenté lo que es una reacción exotérmica. El primer examen en la universidad de física me lo pasé mirando por la ventana cómo nevaba y quedé ingrávido, es decir, suspendido. Tras años de estudios de campo he llegado a la conclusión de que se liga más con una motocicleta de 49 centímetros cúbicos que invitando a las chicas a ver las estrellas; como no tengo moto, aquí hablaré de ciencia como no nos la enseñaron en el colegio, y de estrellas, por si hay alguna despistada. Y si no puedes dormir porque una pregunta te ronda por la cabeza, mándame un e-mail a mredondo@snoticias.tv
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