San Bódromo, entonces sólo Bódoromo, llegó al Brasil en 1512. Su movimiento de caderas al caminar (padecía reumatismo) causó profunda impresión en los salvajes, que rápidamente comenzaron a imitarlo. En 1517, cuando su famoso contoneo daba muestras de desgaste popular, Bódromo comprendió que había llegado el momento de renovarse, si no, su evangelización se hundiría como un mahometano en Granada,…
Lo primero que me despertó fue la falta de movimiento, después no me desperté más veces, pero me siguieron poseyendo algunas sensaciones. Y digo poseyendo por decir, porque no creo en las posesiones. Soy agónico, de esos que no creen que dios exista pero tampoco se atreven a negarlo; exceptuando a Neptuno y a la Virgen de Carmen, que sí existen, está demostrado, viene en los libros, en algunos libros, no en todos.El caso es que estábamos quietos,…
La Semana Santa es masoquista, es como si recordásemos el Holocausto escenificando Mauthausen por la Gran Vía, le dije a un amigo que no pierde la fe ni leyendo. Él contestó que de eso nada, que la Semana Santa no tenía nada que ver con la apología del sufrimiento, que eso era un estereotipo trasnochado. ¿Y lo de clavarse a la cruz en Filipinas? Mentira, eso no lo haría ni Mel Gibson, respondió. ¿Y lo de vestir a la Virgen como…
Vio a su madre inmóvil cuando volvió a casa, a su padre le faltaba el pelo. De sus hermanos no había rastro, aunque vio una mano en el suelo que podría ser la de la niña. Prefirió no pensarlo. Respiró y le vino el olor denso a pinturas y el olor afilado a lata y a pila de petaca, que, lo supo entonces, eran los dos recuerdos más intensos de su infancia. Antes de que cerrasen la tapa, vio el letrero de la puerta del fuerte vaquero: Far West, tirado,…
El revisor besó la mano fría del francés. Repitió “pobre Trichet, pobre Trichet” hasta juntar todas las letras en un murmullo sin pausas. Se arrodilló. Lloró. Le tapó los ojos al loro. Después lo compadeció. Miró al cielo buscando respuestas y se cegó con la luz del fluorescente. Golpeó con el puño el pecho de Trichet. Le descerrajó un grito en la sien. Se convulsionó. Al final, clamó:…
laSexta fichó a Gómez y a Rodríguez en la cúspide de su fama, cuando triunfaban en las salas más decadentes del desierto de Nevada con una mezcla de country y flamenco a dos guitarras y cuatro tacones con tachuelas. Los directivos de laSexta les prometieron un certificado de penales limpio y dos comidas al día. Gómez y Rodríguez, Rodríguez y Gómez, no pudieron más que conmoverse y aceptar. En sus primeras semanas en España estrenaron mudas frescas y un blog. El blog se llamó El Jardín y las mudas frescas quedaron templadas y anónimas para siempre. Gómez se encargó de la parte escrita, Rodríguez de la dibujada. Aún hoy, sobreviven como blogueros de fortuna.
David dijo:
No caigo, Joaquín, pero el libro que regalas tiene buena pinta. Esuché varios párrafos en La Libélula de Radio 3 y tenía buena pinta. ¡Participad que merece la pena el premio!
David dijo:
Sí, parece, sí... Qué ganas de todas formas de días más largos, caballero.
David dijo:
Maldita sea mis felicitaciones, caballero. Voy a leer lo del café que no me acuerdo y lo del pedo, que promete. Un fuerte abrazo y espero que, como decíamos hace un momento, leamos el 500.
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