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Domingo dominguete y el panorama político-económico en su línea, con actos por aquí y por allá y las declaraciones de todo fin de semana que se precie inundando el teletipeitor marca ACME. En días como éste me entra el tembleque por el café y me resulta inevitable hacer uno de esos esquemas que tratan sobre varios puntos. A saber:
1.- Tal y como auguró El Zabuqueral (y otros muchos, era por publicitarme) los bancos han decidido finalmente dar salida al stock inmobiliario que tienen desde que arrancó aquello de la crisis. Según este artículo mañanero los banqueros se han dado cuenta de que la gente quiere comprar viviendas, más aún si tenemos en cuenta que si a partir del uno de enero cobras más de 24.000 euros no tendrás desgravación fiscal. Esto último me parece bien porque supongo que así el Estado ahorra un dinerillo que podemos emplear en otras cuestiones. Lo que pasa es que cuando esto ocurra es altamente probable que la venta de casas vuelva a caer y, como el stock bancario estará campando a sus anchas, los precios caerán más. Como ciudadano me parece estupendo. Como ciudadano español me parece estupendo y me preocupa, porque eso supone que, si no culminamos el proceso de ir del punto A (mercado meramente constructivo) a B (otro tipo de base económica que nos permita sobrevivir sin depender meramente del ladrillo) vamos a pasarlas putas. Todavía.
2.- Díaz Ferrán me cae más gordo cada día, pero supongo que a todos los españoles de base les pasa lo mismo. Cuando un tipo llega y te dice que tienes que currar más y que encima debes cobrar menos y poner tú la vaselina y la cama la gente suele enfadarse. Lo constaté el otro día escuchando un programa de radio al que llamaron indignados varios autónomos, algunos transportistas, un par de amas de casa, emplados de sectores diversos y gente así. Españoles de a pie, vamos. Los que importan porque sostienen el cotarro patrio. Y todos estaban tan cabreados como servidor con este personaje al que, no lo olvidemos, sus colegas de la CEOE siguen apoyando a muerte pese a su nefasta organización empresarial y a sus declaraciones agresivas que quedan fenomenal entre sus colegas neoliberales, y que son ciertas en términos matemáticos, pero que obvian la evidencia de que aquí unos cuantos se forran a costa del resto desde hace siglos, y que no todo el universo es economía de libro.
3.- El final del punto anterior también tiene que ver con Francia, ese país donde la gente sale a la calle a quemar contenedores y a manifestar su mala leche porque les quieren tocar los derechos. Comentaba con un compañero y sin embargo amigo que en Francia quizás tienen más conciencia revolucionaria que nosotros. O tienen menos colchón familiar que nosotros y están más cabreados porque no pueden volver a casa de los padres. De esto último no estoy muy seguro porque conozco poco a los franceses posteriores a Waterloo, pero sí sé que el colchón familiar ha salvado por suerte a mucha gente en nuestro país, aunque por desgracia también contribuye a generar una falsa sensación de seguridad que podría irse al carajo si no nos ponemos las pilas y establecemos la estrategia a seguir para, cuando venga otra crisis (que vendrá), no tener toda la pasta metida a una sola carta.
4.- Me falta Otegi, al que han entrevistado en El País con menos gracia que en El Follonero (el vídeo que se ve está en el link de abajo), porque además la entrevista ha sido por escrito y se nota mucho en las respuestas del líder de Batasuna. Por eso, y porque lo que cuenta ya lo sabíamos aunque sigue estando bien leerlo, vuelvo a recomendar aquel ya mítico vídeo que tenemos colgado en nuestro sensacional espacio cibernético (fin del momento promocional).
5.- Punto final. Altamente recomendable El gran Carnaval con la barbilla cortada de Espartaco para cruzarlo con el asunto de los mineros de Chile (no tan extremo como la película pero sí similar en algunas cuestiones a nivel mediático). Además el compañero Rubén Regalado ha creado un club de fans de las portadas de La Gaceta a través de su blog (externo pero IMPRESCINDIBLE). Y tenemos un vídeo de viajes al pasado que igual nos vienen bien en el futuro para resolver un par de asuntillos patrios.
Correcto.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv