imprimir
compartir

Tengo horribles noticias para mí que harán que los más envidiosos sintáis un escalofrío de gustito por la espalda: ya no poseo la tarjeta Renoir para ir a los cines gratis. Tendría que haber pedido la renovación en diciembre, pero si el año pasado me hizo los trámites una estupenda compañera de producción, Andrea, esta vez me encontraba sola.
Y me dio palo.
Así que este 2010 tendré que desembolsar los 7 eurazos de rigor por título. Comencé mi andadura de vulgar mortal con “Up in the air”, película que ofrece una adaptación (menos trágica, eso sí) de la frase más famosa de Shakespeare, sólo que cambiando a Hamlet por un George Clooney que se plantea lo siguiente:
To be engaged or not to be engaged(comprometerse o no comprometerse).
Os la recomiendo. Imagino que debe de ser superreconfortante ir a verla con tu novio y salir cogidos de la mano en dirección al Gambrinus más cercano, pensando: “SOMOS FELICES. HEMOS ACERTADO”. En mi caso, fui al cine con un amigo que tampoco tenía pareja y a la salida nos faltó poco para entrar en un Opencor y comprar cuchillas de afeitar. De hecho, lo hubiéramos hecho de no ser porque en la sección de tarjetas no les quedaban notas de suicidio.
-Mañana traen más. Venid mañana- nos recomendó el reponedor de polo azul.
Suicidios frustrados por falta de abastecimiento aparte, ayer volví a experimentar el dolor de pagar cuando mi compañera de piso y yo bajamos a ver el documental de Michael Moore: “Capitalismo: una historia de amor”. Tenía mis reservas, lo reconozco, no me habían terminado de gustar ciertas partes -a mi juicio- demagógicas y sentimentaloides de “Bowling for Columbine” o “Fahrenheit 9/11” y temía encontrarme con más material de este tipo. Sin embargo, la verdad es que casi no hubo tonterías espectáculo y el tipo expuso un discurso bastante coherente que venía a desmontar las bases del capitalismo diciendo: Lo que funcionaba bien hace cincuenta años no tiene por qué seguir funcionando bien ahora. Señores, esto se nos ha ido de las manos y hay que cambiarlo si aspiramos a conseguir una distribución más proporcionada de la riqueza. Somos muchos más los perjudicados por el sistema que los que se están hinchando a ganar pasta: ¿por qué seguimos permitiéndolo?
Hay un momento ciertamente desconcertante que es cuando Michael Moore interroga a algunos curas sobre la moralidad del sistema capitalista, llegando a la conclusión de que el cristianismo está en contra de un libre mercado salvaje. Como espectadora europea no pude evitar preguntarme: ¿y a mí qué me importa lo que piense un cura? Pero teniendo en cuenta que está rodado en Estados Unidos (y para Estados Unidos), la cosa se justifica. O sea, su intención no es tanto decir “sigamos a Cristo” sino dejar claro que las bases de la mal llamada América no hablan de productividad a cualquier costa, que la Constitución no establece el modelo económico a seguir, que los valores morales cristianos sobre los que se asentó el país no justifican la desequilibrada situación económica actual. En otras palabras, Michael Moore ha intentado establecer el primer paso para que la revolución pueda ocurrir en un país hiperorgulloso de su bandera: dejar claro que cuestionar el capitalismo no te convierte en antipatriota.
En resumen, 14 euros bien invertidos.
Pues vaya, por lo visto donde has puesto el ojo, has puesto la bala: con la primera para deprimirte por tu vida personal, y la segunda por la profesional... :p Bromas aparte: la primera no me atrae especialmente para verla, aunque oye, si a la novia le apetece ir a verla, con esto de que en febrero (por la comercialoide fecha del 14 de febrero) queda feo llevarle la contraria (el resto del año puedes patalear y a veces te libras de ver comedias románticas), pues igual la veo. Y respecto a Capitalismo, creo, y aprovechando estar en laSexta, que no es algo muy alejado de lo que podría hacer el Follonero si el programa se emitiese cada 2 meses. No está mal, pero sabes los trucos y la ideología de Michael Moore, así que te esperas más o menos lo que vas a ver. Yo la vi hace unos meses en un festival, y hombre, me agradó, pero tampoco sé si es para tirar cohetes o no... http://reysombra.com/actualidad/capitalism-michael-moore/ Y agradecemos la vuelta a la actividad. ;)
si vas a dejar de experimentar y vas a ir menos al cine, lo que significa que nos iluminaras sobre menos filmes, entonces no puedo alegrarme, ¡¿cómo pudiste pasar de hacerte la tarjeta?!
CHAVIOL: A mí la historia de los mercaderes siempre me impresionó mucho, como diciendo “éste no es mi Cristo”. Pero con los años, al final me parece de lo mejorcito que hizo. Al menos me gusta más que lo de poner la otra mejilla. ****HOMBRE REVENIDO: A mí la de Invictus me da pereza, y eso que me encantó Gran Torino, pero es que tengo la sensación (como con Avatar) de que entras en la sala sabiéndolo ya todo y no me despierta ninguna curiosidad. Además, nunca he podido con Matt Damon. Y sobre lo del regulador, te doy toda la razón. La gente suele tender a identificar el capitalismo con Coca Cola y McDonalds y no piensa en los emprendedores. Todo es un poco lío, demasiado para un comentario. Deberíamos organizar una mesa redonda de cervezas y pinchos morunos (por pedir) y arreglar el mundo. Y lo peor es que no lo digo en broma******MARTA: Bienvenida, entonces. Por aquí también echamos de menos a Nueva Yo. Alégrese, alégrese, que ahora soy mortal que me rasco el bolsillo y que, por lo tanto, experimentaré menos en el cine. Un besote.******QUISQUILLOSO: Estoy de acuerdo. Además, como se ha quitado la barba se le ve más la papada blandita.
La verdad es que independientemente de sus ideas, ese hombre da bastante grima, a mi por lo menos
ay, Raza! Cuánto tiempo sin meterme en tu blog! Me había olvidado de ti... pero en cuanto me he acordado me ha dado mucha rabia haber estado perdiéndome tus post durante todo este tiempo. La culpa es de Nueva Yo, por volver de NY y dejar de escribir cositas, que era el link que tenía en favoritos... De tu post... Creo que yo soy de esas que se alegran de que ya no tengas entradas gratis porque me moría de envidia sólo con pensarlo. Aunque a mí me hubiera pasado lo mismo y su hubiera tenido que gestionármelo yo, pagaría entradas...
¡Bienvenidos a Raza Becaria! "Dale un blog y que se calle" fueron las palabras con las que mis jefes aprobaron este proyecto. Aquí hablaré de cultura (entre otras cosas), tratando de no resultar un sopor, para lo cual agradeceré infinitamente vuestra participación. Quejas, sugerencias e invitaciones de cumpleaños: aboyero@snoticias.tv
Blog de Ciencia