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El fin de semana pasado estábamos todos excitados y contentos porque en lo que llevábamos de verano nos estábamos librando de los grandes incendios. Pero se olía que esto no seguiría así durante muchos días más. El miedo radicaba en un final de primavera lluvioso, el cual alimentó a una vegetación que ha crecido mucho durante los meses de junio y julio. Como es habitual, ahora todo se ha secado gracias a este calor de agosto.
Demasiado combustible en nuestro montes para el ser humano, que es aún un poco cateto. Pues ya los tenemos aquí. En Zaragoza y Segovia ya hemos sufrido los dos primeros grandes incendios del año. El primero de ellos a causa de un accidente de coche, y el segundo aún se desconoce, pero seguro que la mano del hombre tendrá algo que ver.
Un 80% de los incendios son causados por el hombre, ya sea de forma intencionada o por negligencia. Sólo el 3% son por causas naturales, tales como los rayos durante las clásicas tormentas de verano. El porcentaje restante son incendios donde no se ha podido resolver quién o qué lo ha causado.
Lo más preocupante es el siguiente dato: la mitad de los incendios son provocados. Es decir, alguien, o algo con dos pies, dos manos y una cabeza vacía, ha querido que el monte ardiera. Sólo con reducir este porcentaje ya tendríamos la mitad de incendios. Y si tenemos en cuenta que la mayor parte de intencionados son en verano, se evitarían la mayoría de grandes incendios.
Y si hace unas semanas demostramos que el infierno es exotérmico, es decir, emite energía, que pongan a un pirómano en el centro de un incendio en pleno verano para que nos diga si es correcta la afirmación. No hará falta termómetro para que nos lo diga.
Me llamo Marc Redondo Fusté. Nací en Esplugues del Llobregat (Barcelona) un gélido mes de enero gracias a los fenómenos de la contracción y la dilatación. La gravedad tiró al suelo mi primer termómetro con una aceleración de 9,81 metros por segundo al cuadrado. A los 14 años empecé a practicar con la fricción. El día siguiente a mi primera borrachera comprobé lo que es la deshidratación. Cuando recibí mi primer beso experimenté lo que es una reacción exotérmica. El primer examen en la universidad de física me lo pasé mirando por la ventana cómo nevaba y quedé ingrávido, es decir, suspendido. Tras años de estudios de campo he llegado a la conclusión de que se liga más con una motocicleta de 49 centímetros cúbicos que invitando a las chicas a ver las estrellas; como no tengo moto, aquí hablaré de ciencia como no nos la enseñaron en el colegio, y de estrellas, por si hay alguna despistada. (ahora ya tengo moto, pero de momento solo un casco) Y si no puedes dormir porque una pregunta te ronda por la cabeza, mándame un e-mail a mredondo@snoticias.tv
Blog de Sociedad