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Otros antes que yo han tratado el tema de los terroristas que eran bomberos y que no eran terroristas al final, sino sólo cinco españoles que estaban de vacaciones por Francia, en plan amiguetes, comprando suministros en un Carrefour para desconectar del curro (duro, encima, el suyo).
No voy a entrar, sin embargo, en aquello de que los periodistas pecamos de crédulos. En este caso no nos han vendido un niño en globo o una foto trucada de un perro gigante. En esta ocasión la Policía, ente que el común de los mortales consideramos serio, ha sido la que ha difundido una información errónea. Y ahora toca pagar por ello, naturalmente.
Pero lo que ha ocurrido me lleva a una reflexión. Por qué en determinadas épocas aparecen tantos terroristas. De dónde nace ese afán de cazar a ETA de cara a los periódicos. Por qué algunas personalidades (en este caso me temo que francesas) han insistido a lo largo de los años en vendernos como terroristas a tipos que igual son muy malvados, pero no necesariamente siempre terroristas. Por qué el último siempre es el más peligroso. Por qué se precipita uno y acusa a cinco bomberos inocentes de ser de una banda con la que nada tienen que ver.
Frente a eso hay una gran mayoría de gente que se toma en serio la lucha contra ETA y que están consiguiendo destrozar a la banda, independientemente de las muchas preguntas que se quedan siempre en el tintero sobre el problema vasco. Pero también hay quienes, por error humano o por error llevado al exceso, llegan a acusar a cinco bomberos de crímenes que no han cometido. Quizás con el objetivo de ganar un titular, conseguir que los medios juegen en favor de su carrera o qué sé yo.
Supongo que nunca sabremos la verdad que se esconde tras este caso concreto. Lo que sí sabemos de sobra es que ETA se cae, pero no gracias a quienes buscan el titular fácil o la popularidad profesional.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv
Blog de Sociedad