imprimir
compartir
Si hablamos de los exámenes en Italia, lo primero que hay que decir es que la puntuación no tiene nada que ver con la española. En vez de calificar en una escala de diez puntos, aquí lo hacen sobre treinta, donde un 18 es el aprobado, es decir, un poco más de la mitad de las respuestas.
En todo el tiempo que llevo aquí he realizado tres tipos de exámenes: escrito, tipo test y oral. El escrito y el tipo test son las pruebas de toda la vida que se realizan en España. Sin embargo, el examen oral, el que más veces se hace, para mí era completamente nuevo.
No es agradable llegar a tu primer examen como Erasmus y ver cómo te tienes que sentar a dos centímetros del profesor delante de toda la clase para responder a sus preguntas en un idioma que no es el tuyo. Los nervios a flor de piel y las palabras que no quieren salir son las dos situaciones que se han quedado mejor grabadas en mi mente. Sin embargo, he descubierto que hacer un examen oral tiene muchas ventajas. La primera de todas, si eres un poco listo, el examen lo controlas tú más que el profesor.
Ahora me estoy preparando el examen de Estrategias de la Comunicación Televisiva. Para haceros una idea de cómo funcionan las cosas aquí os digo la materia que tengo que estudiar: los apuntes de clase y dos libros sobre las fiction americana. Sin embargo, si no hubiese ido a la universidad a seguir el curso, me habría tocado estudiarme otros dos libros. Estos días, me alegro de haber ido a clase.
Mañana, una anécdota de esta ciudad y si queréis información sobre Florencia, sólo tenéis que pedírmela.