Txeroki, el Tigger de Olaia
De cachorro de la kale borroka a amigo de Winnie the Pooh. La fábula te fue haciendo suyo. El Euskadi que te contaron, donde Sabino daba lecciones de genoma y el vasco, tu vasco, chapoteaba en paisajes tuneados del Génesis, te secó la médula y el par de ideas con las que naciste. Lástima que en el camino hacia el zootravestismo te hayas cruzado con tantos que nunca te merecieron. Que el zoológico te sea largo, duro y difícil; que la sodomía te mire la nuca; que, si vas a salir igual que entras, será mejor que no salgas nunca.