COLGADO POR LOS NEWTONS Por RSS

tamaño texto subir tamaño texto bajar tamaño texto imprimir compartir

Listado de blogs/ COLGADO POR LOS NEWTONS/ Tus ojos al conducir/

Tus ojos al conducir

Hoy es el último día del puente de agosto. Sólo han sido tres días festivos, pero si lo juntamos con la cantidad de gente que está de vacaciones, siempre acaba siendo uno de los puentes donde se producen más muertes en la carretera. Entre todos los accidentes, hasta el 35 % se deben a una distracción, lo que provoca que sean la segunda causa principal de los accidentes mortales.

La vista juega un papel básico. Es nuestro contacto más directo con lo que nos rodea. No sé si te has preguntado alguna vez hacia dónde miramos mientras conducimos. Instintivamente en carretera siempre dirigimos la vista hacia adelante, por donde pasaremos en un intervalo de 5 a 10 segundos. En las curvas se reduce esa distancia, por eso hay más peligro. En competiciones deportivas, este intervalo puede llegar tan sólo a los 2 segundos.

Pero la vista también es la que primero se resiente debido al cansancio. A partir de la primera hora de conducción nuestros ojos se vuelven perezosos. Dejan de analizar con rapidez las distancias y los objetos. Lo peor de esto es que nosotros no nos damos cuenta. Incluso podemos llegar a “desconectar” la vista con el razonamiento, pensando en otras cosas mientras conduce el “piloto automático”. Aquí viene el auténtico peligro. Conviértete en peatón por un momento. ¿Qué pensarías si vieras pasar un coche, el conductor del cual supieras que tiene la mente en otro sitio? Seguro que te apartarías.

Aquí viene la explicación de tantos y tantos accidentes. Incluso en las carreteras infinitamente rectas, donde uno no se explica cómo pueden llegar a ocurrir estas desgracias, la falta de atención es la responsable. La última consecuencia de esta mezcla de fatiga y relajación es la somnolencia. Y todo ocurre porque nuestros ojos se cansan.

Así que antes de conducir, descansa. Haz pausas durante tus viajes cada cierto tiempo. La vida es demasiado bonita para destrozarla. Ya no sólo la tuya, sino la de otros, y sólo por querer llegar unos minutos antes.   

Hay 0 comentarios de usuarios

No hay comentarios publicados.

Recordamos que los comentarios serán moderados
DEJA TU COMENTARIO

* Campos obligatorios

captcha
Recargar código
Bloguero Marc Redondo Fusté

Acerca de

Marc Redondo Fusté

Me llamo Marc Redondo Fusté. Nací en Esplugues del Llobregat (Barcelona) un gélido mes de enero gracias a los fenómenos de la contracción y la dilatación. La gravedad tiró al suelo mi primer termómetro con una aceleración de 9,81 metros por segundo al cuadrado. A los 14 años empecé a practicar con la fricción. El día siguiente a mi primera borrachera comprobé lo que es la deshidratación. Cuando recibí mi primer beso experimenté lo que es una reacción exotérmica. El primer examen en la universidad de física me lo pasé mirando por la ventana cómo nevaba y quedé ingrávido, es decir, suspendido. Tras años de estudios de campo he llegado a la conclusión de que se liga más con una motocicleta de 49 centímetros cúbicos que invitando a las chicas a ver las estrellas; como no tengo moto, aquí hablaré de ciencia como no nos la enseñaron en el colegio, y de estrellas, por si hay alguna despistada. (ahora ya tengo moto, pero de momento solo un casco) Y si no puedes dormir porque una pregunta te ronda por la cabeza, mándame un e-mail a mredondo@snoticias.tv

 
 
laSexta

Powered by ECO v9.0