imprimir
compartir
Parecía imposible que una secuela pudiera superar a uno de los juegos más vendidos de la historia, pero Blizzard ha conseguido con Starcraft 2 rebasar todas nuestras expectativas y nos ha entregado una obra maestra que entra en la historia del videojuego por la puerta grande: Starcraft 2. Wings of Liberty.
Resulta complicado definir el Starcraft 2 con un par de palabras. Tanto como encontrar un fallo en este juego con unos gráficos sensacionales, accesible para los equipos habituales, con una banda sonora memorable y un sistema de juego rápido, intuitivo y genial.
Pero lo verdaderamente genial del Starcraft 2 es que todo lo que lo compone, absolutamente todo, es de una originalidad deslumbrante. Incluso teniendo en cuenta que nos enfrentamos a una secuela de un mítico videojuego en el que no se han incluido (por extraño que parezca) razas nuevas, en cuanto comenzamos a jugar nos percatamos de que Starcraft 2, tal y como ocurriera con Warcraft, supone un antes y un después en el mundo de la estrategia en tiempo real.
Os animamos a que juguéis para que podáis haceros una idea de lo grandioso que es este juego, pero no sin antes ofreceros en unos breves puntos lo que nos ha parecido más destacado:
*Una campaña cinematográfica repleta de libertad de acción. Esto significa que la historia que narra Starcraft 2 es adictiva en sí misma, y que cada nivel superado implica que podamos seguir disfrutándola con un buen acompañamiento de secuencias. En cuanto a la libertad de acción en todo momento podremos elegir entre varios niveles dentro de la campaña, de tal manera que en un momento dado nos puede apetecer rescatar a un grupo de colonos y poco después ganar dinero como mercenarios, si bien podríamos hacerlo al contrario. Además a partir de un determinado momento dentro de la historia podremos jugar con otras razas para desentrañar los entresijos de la nueva aventura de Raynor. Incluso en algunos niveles tendremos que decidir entre dos caminos posibles. ¡Esto hará que siempre juguemos una campaña distinta!
*Retos tácticos. Además de la campaña y de las típicas partidas contra la IA existen una serie de retos que ponen a prueba nuestros conocimientos de estrategia, y que nos dan puntos una vez superados con el objetivo de desbloquear diversas opciones.
*Un perfil personalizado que evoluciona según nuestro potencial. Lo que significa que según avancemos en la campaña, ganemos batallas o superemos retos estratégicos u objetivos secundarios dentro de las misiones reuniremos puntos para nuestro personaje. Puntos que acompañarán nuestro perfil y que nos permitirán desbloquear imágenes para nuestro avatar, por poner un ejemplo.
*Modo online a sangre y fuego. La guerra seguirá durante años como ya ocurrió con el Starcraft original gracias a nuestra cuenta en Battlenet. Enfrentarse a rivales de todo el mundo con tutoriales previos y bien construidos para prepararnos para la batalla no tiene precio.
*Raynor mola. Y punto. Es otro de los puntos fuertes del juego. Raynor ya no es el simpático personajillo montado en una moto futurista. Ahora es un tipo duro, curtido en mil batallas, con gran personalidad y un vaso de whiskey que nunca se agota.
Podríamos seguir hablando de las bondades del Starcraft 2 durante horas, pero creo que ha llegado el momento de que lo probéis vosotros. Un último dato: con la compra del juego te regalan un par de tarjetas de prueba para que tus dubitativos amigos se unan a ti en la batalla. ¡Tras jugar un par de horas no tendrán excusa para no comprarlo!
En laSexta|Noticias sostenemos que los videojuegos son parte de la cultura. Por eso les dedicamos habitualmente un espacio en nuestros informativos y ahora damos un paso más. Blogoconsolas nace como punto de encuentro para vídeos, noticias, análisis, concursos... y sobre todo porque en el mundo de los videojuegos quien más tiene que decir eres tú. Bienvenido.