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Más de una vez he escuchado que los aviones dotados de hélices, por mucho que parezcan antiguos, son más seguros que los modernos de turbinas. Sinceramente, ver y escuchar un avión de hélices, de los que aún quedan, despierta cierta desconfianza. Recuerda a las películas de guerra o al mismo Equipo A, cuando subían al avión tras provocarle el sueño a M.A.Barracus.
La anterior afirmación se basa en que en caso de avería de ambos motores, supuestamente el avión de hélices se vería capaz de planear. Realmente es así. Si eso sucediera, el piloto pondría las hélices en “bandera”, posición en la cual ofrecen menos resistencia al aire, y el avión planearía hasta tocar tierra.
En el caso de los aviones con turbinas el mecanismo es el mismo. En caso de avería también se puede planear. Pero suelen ser naves más pesadas, por lo que se necesita más potencia para sostenerlas en el aire. Aparte, una turbina siempre ofrece más resistencia al aire, con lo cual el planeo se verá reducido en recorrido.
Ahora bien, si recordamos que el avión es el transporte más seguro del mundo, si por casualidad un motor se para, las posibilidades de que el otro motor, si el aparato tiene dos, también se pare, son remotas.
Me llamo Marc Redondo Fusté. Nací en Esplugues del Llobregat (Barcelona) un gélido mes de enero gracias a los fenómenos de la contracción y la dilatación. La gravedad tiró al suelo mi primer termómetro con una aceleración de 9,81 metros por segundo al cuadrado. A los 14 años empecé a practicar con la fricción. El día siguiente a mi primera borrachera comprobé lo que es la deshidratación. Cuando recibí mi primer beso experimenté lo que es una reacción exotérmica. El primer examen en la universidad de física me lo pasé mirando por la ventana cómo nevaba y quedé ingrávido, es decir, suspendido. Tras años de estudios de campo he llegado a la conclusión de que se liga más con una motocicleta de 49 centímetros cúbicos que invitando a las chicas a ver las estrellas; como no tengo moto, aquí hablaré de ciencia como no nos la enseñaron en el colegio, y de estrellas, por si hay alguna despistada. (ahora ya tengo moto, pero de momento solo un casco) Y si no puedes dormir porque una pregunta te ronda por la cabeza, mándame un e-mail a mredondo@snoticias.tv