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Cada vez me interesa menos (por predecible) el que los políticos cobren una pasta gansa "a santo de qué" a lo Cospedal. Últimamente me llaman más la atención las noticias que pasan desapercibidas por conocidas o por dolorosas. O porque la actualidad informativa depende más de una serie de pautas establecidas que de la verdad.
Parrafadas filosóficas aparte encuentro en El Mundo que las viviendas españolas están sobrevaloradas en casi un 50%. Un 47,6%, para ser exactos. Nada que ver con los datos más fandangueros de la Comisión Europea y el Banco Central Europeo. Digo El Mundo, pero este periódico bebe de The Economist que, allá por el mes de enero, vino a decir algo bastante parecido, sólo que en aquellos tiempos el inflado a lo Monchitos del precio de las viviendas era de un 55%.
¡Que nadie se confíe, pues! Con o sin ayudas de por medio las casas tienen que bajar más, con el consiguiente desbarajuste económico y la vía dolorosa correspondiente a los bancos, esos entes de cuyos stocks hablé antes de mis vacaciones para recordar que son ellos, los banqueros, quienes tienen más pisos en propiedad en estos momentos. Y que hasta que no saquen sus stocks a relucir las viviendas sobrevaloradas seguirán ahí. Luego reventará todo y los precios deberán bajar necesariamente.
Como el título prometía un Zabuqueral popurrí aprovecho para recomendar que echen un vistazo a El Plural y su información sobre la financiación del PP madrileño.
Está.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv