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Allá por el comienzo de la crisis nos percatamos de que un montón de bancos en toda España se estaban quedando con los pisos que muchos ciudadanos no podían pagar (algunos de ellos grandísimos irresponsables, otros víctimas de un sistema por el que se dejaron engañar).
Durante estos dos años hemos oído hablar cada vez menos de ese stock, de esas miles de viviendas que los bancos guardan en sus arcas con el objetivo de, cuando los precios dejen de bajar, colocarlos en buenas condiciones a los ciudadanos.
El problema es que esos precios no dejan de bajar, el mercado inmobiliario sigue cayendo, la crisis está presente y las viviendas de los bancos continúan en las arcas de las entidades, a la espera.
En Estados Unidos, donde las cosas ocurren unos meses antes de que pasen en España, parece que el colapso inmobiliario se acerca y los stocks, en vez de disminuir, crecen, lo cual acerca nuevos problemas y una destrucción real de esa forma de supervivencia económica basada en el ladrillo y la hipoteca.
Nos queda otro golpe por delante.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv