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-Qué disgusto, por Dios. Mira, puedo entender que te bajes porno, pero es que… ¡le haces a todo, Fernando! Eres un degenerado, me das asco.
No le faltaba razón a Elvira, el material multimedia de la carpeta Informes 1994 mezclaba sin reparo a jovencitas pretendidamente inocentes con mujeres de estrías y pechos inabarcables; los vídeos de látex y chasquidos estaban al lado de las reuniones orgiásticas; y las dulces rubias de piel vainilla se intercalaban con mexicanas de cejas tupidas.
Fernando clavaba los ojos en la alfombra y daba gracias al cielo por que su mujer no se hubiera percatado de que el nexo común entre tanta obscenidad se llamaba Marco Danesi.
Soy chica y me encanta el porno, no lo puedo remediar. Si fuera chico me llamarían machote. Como soy chica me bautizan con otros nombres. De todas formas no tengo complejos. Adoro el porno.