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Que sí, que pueden ustedes tener los fetiches y perversiones que deseen siempre y cuando no conlleven un delito. Incluso el límite de los escrúpulos es en ocasiones rebasado hasta el límite de la asquerosidad. Sino vayan a ver el famosísimo 2 Girls 1 Cup, un vídeo supuestamente erótico en el que dos mujeres dan rienda suelta a sus pasiones y a sus fluidos.
Lo dicho, en Internet la imaginación puede volar, pero el límite es claro y prácticamente el mismo que en el mundo real. Algo que no le quedó claro a Michael J. Curtin, un agente del departamento de Policía de Pennsylvania que ha sido despedido y acusado de corrupción a menores.
¿Qué hizo? Incurrir en el fetichismo y ofrecer 1.000 dólares a dos chicas por chuparles los pies. ¿El problema? las muchachas eran menores de edad y la salival oferta fue hecha a través de MySpace.
Tal y como dicen en Valleywag, Curtin podría haber utilizado mejor la diversidad que ofrece la red. Sí, en Internet hay de todo, incluso un sitio que organiza fiestas fetichistas y muestra galerías de fotos con los podológicos manjares a disfrutar, que por supuesto pertenecen a señoritas mayores de edad.
Sí, si tienen ustedes alguna satisfacción sexual extraña y secreta, confíen en Internet... Siempre y cuando sea legal y lejos de MySpace o Tuenti.