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Hace meses que empezaron a llegar las primeras imágenes de “Mapa de los sonidos de Tokio” y por aquel entonces torcí el hocico imaginando que no me iba a gustar. Sin embargo, ayer fui a los cines Renoir porque se lo debía a Isabel Coixet por haber dirigido la película que me cambió un poquito el espíritu: “Mi vida sin mí”.
Vaya por Dios, mi instinto estaba en lo cierto y la película no me gustó. Y eso a pesar de la experiencia tan bonita que es meterse en el mundo sutil y poético de la catalana: es imposible no admirar esos planos que dejan lo importante a la izquierda o a la derecha pero raramente en el centro; la fuerza de los murmullos de una asesina; el intenso granate de la sangre (que coincide con el del vino); los apetecibles y gomosos mochis de fresa que degusta la protagonista con un desapego impropio de los orientales; las refrescantes cáscaras de limón con que se frotan los maniquíes del restaurante del sushi; los geométricos trozos de atún del mercado de pescado, que más bien parecían crujientes rodajas de sandía.
A pesar de todo esto, como dirían los adolescentes de un instituto de Alcorcón, "se le pira". La sensibilidad desborda. El perfume asfixia. Uno se ahoga aplastado por frases “tan de guión”, entre metáforas visuales tan estudiadas (si el joven de las copas de cristal le daba un ambiente mágico a las calles de Vancouver en “Mi vida sin mí”, el tipo disfrazado de árbol en el metro de "Mapa de los sonidos de Tokio" me hizo soltar una carcajada; si el baile en el supermercado canadiense destacaba la desolación de la protagonista, los japoneses besucones me causaron inmediato rechazo). Por no hablar de un narrador chivato que sabe mucho más de lo que debería y que, encima, no aporta nada a una historia simple que, sinceramente, da la impresión de ser una excusa para volar hasta Japón, mostrar una fantasía sexual femenina y tratar de rodar un “Lost in Translation II” (con hiriente y desafortunado plagio de la escena de karaoke que cambia un vibrante Bill Murray que respetaba a Roxy Music por un Sergi López que destroza sin remordimientos idioma y tema de Depeche Mode. No es que esté mal, es que ya lo hemos visto).
No es por hacerme la despiadada interesante, pero creo que hubiera sido mucho más provechoso para todos que Isabel Coixet hubiera grabado tres videoclips o que hubiera gastado quince carretes de fotos en lugar de haber rodado esta película. Ah, produce la cinta Jaume Roures así que si este blog desaparece en los próximos días ya tenéis una pista que seguir.
Aún quiero verla, pero siendo consciente de que Coixet no es fruto de mi devoción. Aunque sé que no podrá ser peor que "Elegy". La banda sonora se las trae, por cierto. Para que todos los pseudo-intelectuales puedan dibujar una sonrisa mientras le susurran a su compañero de butaca: "Yo conozco esta canción y este grupo. A que te impresionas de lo mucho que sé sobre música". En fin, otro de los sellos de la Coixet.
Fui al cine a verla con una amiga y cuando terminó la proyección ella me hizo una pregunta que creo que define mis sensaciones bastante bien: "¿no te ha parecido una película demasiado pomposa?" (Como mola esa palabra: POMPOSA) Un saludo.
Sin haberla visto, ya me suena a visto: película rodada en Japón, el contraste entre lo oriental y lo occidental, su frialdad y el erotismo, y la sensibilidad "gafapástica" de Coixet: no es que esté mal, pero igual es que es muy pronto para inspirarse en "Lost in translation". Me gusta su manera de hacer cine, pero es que creo que éste no era el momento. Por lo demás, no sé por qué, pero tengo un dualismo parecido al de Anabel, pero el mío es ¿Me cae bien/La odio?, igual que me pasa con Lucía Etxeberría. Igual es que sus apariciones televisivas me parecen un espanto, y una oda a lo "indie-que-funciona-comercialmente", que según me pille, me repatea o me parece divertido. Pero no sé, de esta vez ni siquiera tengo curiosidad por verla. Debe ser que necesito unas dosis de testosterona, que llevo unos días escuchando a Sidonie y Zahara, y me debo estar pasando de tanta sensibilidad gratuita pop-mainstream...
:-) Precisamente en eso he pensado, según leía lo que escribías me vino a la mente "Deseando Amar"(por la fotografía, la música, la poesía); por cierto, 2046 no fuí capaz de tragármela entera(no soy tan sensible como creía):-p. Ya te contaré si me gusta la de Coixet. :-*
En una web de laSexta-Mediapro, criticando una pelicula de Mediapro. Veamos cuantos posts le quedan a este blog, jejejejejeje.
¡Bienvenidos a Raza Becaria! "Dale un blog y que se calle" fueron las palabras con las que mis jefes aprobaron este proyecto. Aquí hablaré de cultura (entre otras cosas), tratando de no resultar un sopor, para lo cual agradeceré infinitamente vuestra participación. Quejas, sugerencias e invitaciones de cumpleaños: ANABOYERO@GMAIL.COM