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No todo son puntos negros en la gestión de George Bush. Desde One Dollar Blog queremos que el presidente saliente deje de sufrir lo que su incondicional amigo Aznar llama “la hora de la ingratitud”. Aquí van ocho logros de sus ocho años:
• 550 prisioneros de Guantánamo han sido puestos en libertad o trasladados a otros centros para iniciar un proceso judicial. Esta cifra supone nada menos que el 70% de los reclusos que él mismo encerró en la base sin cargos durante años.
• Ha puesto fin a métodos clandestinos de tortura como el ahogamiento simulado, la privación sensorial, el aislamiento prolongado o la vejación sexual, al declararlas prácticas totalmente reglamentarias.
• Ha evitado que diez millones de niños sufran las listas de espera del sistema sanitario. Un logro a través del veto del proyecto de ley aprobado por el Congreso para que, al menos los niños pobres, tengan acceso a sanidad pública.
• Ha salvado a muchos futuros embriones de laboratorio al vetar hasta dos veces la financiación de la investigación con células madre para acabar con enfermedades que afectan a millones de familias en todo el mundo. En nombre de esos embriones: gracias.
• Ha fomentado la proyección de infinidad de iniciativas cada vez más originales para frenar el cambio climático, al echar sistemáticamente por tierra todas y cada una de las propuestas que planteaban una reducción de emisiones de CO2 en su país.
• Ha contribuido a mejorar la injustamente impopular imagen de ex presidentes como Harry Truman o Richard Nixon, al desplazarlos, con amplio margen, al segundo y tercer puesto en el ranking de los peores presidentes de la historia de EE.UU.
• Ha convertido la guerra de Iraq en la operación militar más rápida, eficaz y épica de la historia de las Fuerzas Armadas estadounidenses, al proclamar “misión cumplida” el 1 de mayo de 2003.
• Tras esos 44 días, y en referencia al derrocamiento de Sadam Hussein, estableció que “el mundo es ahora un lugar más seguro”, tesis avalada aún hoy por José María Aznar. Un logro sólo superado por el diluvio universal, que duró cuatro días menos.