imprimir
compartir

Este titular es más informativo de lo que parece. Porque el titular que precede a este post está escrito con la plena conciencia de no descubrir absolutamente nada nuevo a nadie. Pero también con la intención de recordarlo, una vez más, para no contribuir a las loas a un hombre que, por muerto, no deja de tener una biografía poco admirable (aunque la clase política, tan dada a tapar sus letrinas usadas, lo pase por alto).
Dicen sus defensores (mútliples y en todas las filas) que fue garante de la democracia y maestro de la Transición. Que renunció a la dictadura en favor de las libertades. Pero olvidan que fue un Talleyrand más de la política, uno de esos tipejos comprometidos exclusivamente con el poder del momento, jugando sus cartas a conveniencia de quien estuviera arriba. Fuera éste Francisco Franco Bahamonde o la Constitución.
Todos sus movimientos políticos respondieron siempre a sus intereses, y fue responsable de la muerte de ciudadanos. Y si él y otros muchos de su entorno contribuyeron a la renovación de España fue sólo por intereses empresariales (convenía más estar dentro del capitalismo europeo) y políticos (el franquismo sin Franco era inconcebible, y el poder mucho más tentador desde un partido a cuya cabeza te pones aunque luego pierdas porque tu biografía está muy presente en el recuerdo de la gente).
Pero Fraga no fue sólo Franco. Fue también el Fraga de Galicia. El que derrochó dinero como sus colegas de otras comunidades autónomas, tan de moda ahora. El que acaudilló durante años una comunidad autónoma a cuya evolución no contribuyó en absoluto. El dinosaurio con la gorrilla de los peones negros que utilizó como el actual presidente del Gobierno el 11-M para cargar contra el PSOE.
Ese señor, que no fue buena gente, y que en su muerte es alabado por nuestros políticamente correctos líderes.
¿Que parentesco tenia con Aznar?
Este es aquel de las alpargatas, menudo señor.
No hay que darlo más vueltas pues ha quedado ya fraguado y en mejor vida.
Un peso pesado menos para que otros ahora flacos salgan para arriba y engorden a su sombra.
Yo por mi que le den buena sepultura pues paz nos deja, también os digo que sus cachorros son peores que los brontofachas de antaño.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv