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Los peces son unos animales enigmáticos. Mil preguntas nos vienen a la mente, al menos a mí. ¿Cierran los ojos los peces al dormir? ¿Si dejan de nadar, se hunden o flotan? ¿Los peces se tiran pedos? Pero quizá la mejor duda acerca de los peces se la preguntaba el periodista y humorista Sergi Mas, que en sus intervenciones siempre aprovechaba para lanzar al aire la siguiente pregunta: ¿Y a los peces, les entra agua en los ojos?
Hoy, de momento, vamos a resolver otra duda mucho más sencilla: ¿los peces beben agua? Los de agua salada, sí. Los de agua dulce, no. Todo tiene que ver con el comportamiento del agua ante dos líquidos separados por una membrana y diferente salinidad. O lo que es lo mismo, la ósmosis.
En el mar, un pez tiene menos concentración de sales en el cuerpo que su medio exterior, el agua salada. El agua fluye siempre de concentraciones menos salinas a más salinas, con lo cual el pez pierde agua a través de su piel. Si no bebiera, se deshidrataría. No le pasa lo mismo al pez de agua dulce, más bien todo lo contrario. La concentración salina del pez es superior al del agua que le rodea, por lo cual el agua se cuela desde el río hacia dentro del pez, y ya no es necesario que beba.
¿Qué pasaría si vaciamos una botella de Whisky en una pecera? Los peces, en comparación con el agua, serán muy salados, con lo cual absorberán agua a través de su piel. O sea, ¡a emborracharse! Pero el consumo de alcohol, como todos sabemos, favorece la deshidratación debido a su efecto diurético (provoca más pis, vaya). Por lo tanto, el pez excreta más agua. El pez se verá obligado a beber agua del acuario porque mea mucho, pero el agua contiene a la vez más alcohol y… ¡fiestón en el acuario!
¡¡¡Yo no quiero agua, yo quiero bebida!!!
Visiten mi web, y mi canal!!
jajajajajajajaja lla ves ojala fueras un pez a emborracharse!!!!!!!!!!!!
quisiera ser un pez de agua dulce
Me llamo Marc Redondo Fusté. Nací en Esplugues del Llobregat (Barcelona) un gélido mes de enero gracias a los fenómenos de la contracción y la dilatación. La gravedad tiró al suelo mi primer termómetro con una aceleración de 9,81 metros por segundo al cuadrado. A los 14 años empecé a practicar con la fricción. El día siguiente a mi primera borrachera comprobé lo que es la deshidratación. Cuando recibí mi primer beso experimenté lo que es una reacción exotérmica. El primer examen en la universidad de física me lo pasé mirando por la ventana cómo nevaba y quedé ingrávido, es decir, suspendido. Tras años de estudios de campo he llegado a la conclusión de que se liga más con una motocicleta de 49 centímetros cúbicos que invitando a las chicas a ver las estrellas; como no tengo moto, aquí hablaré de ciencia como no nos la enseñaron en el colegio, y de estrellas, por si hay alguna despistada. (ahora ya tengo moto, pero de momento solo un casco) Y si no puedes dormir porque una pregunta te ronda por la cabeza, mándame un e-mail a mredondo@snoticias.tv