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Francisco Álvarez-Cascos quiere volver, y no se le ha ocurrido forma mejor de hacerlo que vendiendo a su partido una defensa clásica de los 'populares': acusar sin pruebas a la Policía y a la Justicia de manipular la realidad.
Álvarez-Cascos, que posteriormente ha sido defendido por la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, asegura que el ministro Rubalcaba es un "acreditado manipulador" que intenta confundir la "camarilla policial a sus órdenes desde hace 20 años con la Policía española al servicio de los españoles". En cuanto a De Cospedal aseguró como Álvarez-Cascos que hay "mandos policiales que han pretendido manipular seguramente algún tipo de informe" del caso Gürtel.
Nada nuevo bajo el sol. Con el 11-M también hablaron los 'populares' de manipulaciones varias, jaleados por los medios afines. Y también lo hicieron sin pruebas, sólo con sospechas amparadas en el espíritu conspiranoico al que no le importa la verdad tanto como la victoria, humillar al enemigo o tender una cortina de humo con la que evitar responsabilidades.
Es una táctica sucia, pero al menos le permitirá a Rajoy dormir tranquilo pensando que existe una conspiración cósmica contra su persona y que no tiene que tomar decisión alguna contra todos aquellos que están implicados en la trama Gürtel.
En efecto, la táctica popular huele... a naftalina de bola, a cuero mohoso y rancio, a naranjas podridas... a todo lo que suponga encender un ventilador detrás de un mojón y esperar los resultados. Vergonzoso, repugnante, letal. Por orden: para la democracia, para la integridad política, para la confianza de los ciudadanos. Tirar la piedra y esconder la mano, sabiendo que vas a reventar los cristales sin justificación alguna. Asco de gentuza. Después de la campaña del 11-M, tras la sentencia del juez Gómez Bermúdez al respecto, tenían que haber dimitido todos y refundar el partido. Vuelve la España triunfante del 39... acaso nunca se fue, la misma que gobierna y negocia para sí, con impunidad judicial, económica y política. Asco de gente. Y ganarán... Asco de país, de memoria, de responsabilidad.
Cascos fué un impresentable doberman cuando era secretario del PP, fue un impresentable ministro de Fomento en el naufragio del Prestige, y es un impresentable político que no tiene reparo en sembrar la duda en las labores policiales, al objeto de salvar su cuello y el de el resto de sus cofrades imputados por corrupción. Ansar dice que no toleró la corrupción en su partido, despues de la boda de su hija, y Lola Cospe limpiando las pisadas hasta que la devuelvan a su pueblo. Y la Espe que dice a esto? Pues que ella, despues de crear el mundo, destapó la trama de Gürtel.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv