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Se acabó el Mundial y llego con retraso a escribir lo que quería escribir después de esa noche tremebunda en la que me fui encendiendo con cada minuto que pasaba. Mientras cortaba, eso sí, los vídeos del informativo para colgarlos en la web.
Y es que aquello fue como una parábola incluso para aquellos que el fútbol nos motiva lo justo. Los jugadores españoles peleando, según las reglas, moviendo la pelota como suelen, de forma admirable. Los holandeses dedicados al pillaje, buscando las extremidades del contrario, nunca el balón, lanzando patadas voladoras que se han convertido en chiste y haciéndonos pensar, durante 116 minutos eternos, que los malos siempre acaban ganando.
Luego llegó Iniesta e hizo lo que debe hacer un héroe. Recibió un balón con cara de buen tipo, sirviendo la venganza en frío, lo colocó como quien se pone los calzoncillos por la mañana y tiró a puerta, consiguiendo una victoria y un Mundial.
Toda una parábola, como digo, de lo que es el mundo. Una historia que nos devuelve la esperanza de lo que realmente puede acabar siendo todo esto si perseveramos y no nos dejamos llevar por el lado oscuro de la fuerza y permanecemos fieles al credo jedi, a lo Iniesta, rematando la faena con un gol que ponga fin a todas las cosas.
Luego llega un día como éste y el Mundial deja de abrir los digitales y de nuevo nos centramos en el Estatut, el debate del estado de la nación y otras vainas. Vuelve la confrontación política y vuelven los de siempre tratando de sacar pasta gratis. Vuelven quienes no comprenden que esto es diversidad y cosas comunes a un tiempo, y quienes viven del "no". Vuelve la crisis, y sobre todo vuelven aquellos que nos ayudaron a meternos en ella tratando de convencernos de que son los buenos.
Habrá que meterles un gol. A lo Iniesta.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv
Blog de Sociedad