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Resulta que una marca de ropa deportiva que se hizo célebre hace unos años por tener manos pequeñas cosiendo zapatillas ha lanzado una de esas campañas que llaman agresivas cuando debieran decir indecorosas, zafias y hasta mezquinas.
El protagonista del cartel es el inevitable Cristiano Ronaldo, que aparece marcando méritos pectorales con el torso desnudo, lo que habla a las claras de lo orgullosa que se siente la firma deportiva de la estética de sus prendas. Al publicista, desde luego, no le bastaba con esta campaña sencilla a remolque de un futbolista, así que se justificó el sueldo tirando de altivez en el slogan: “Mis expectativas son más altas que las tuyas”, y le faltó añadir: pedazo de mierda.
Me imagino que al currito que coge el metro y se topa con esta memez de cartel se la sople en esperanto que un imbécil haya escrito eso en un anuncio, pero no por eso es menos preocupante lo que subyace bajo la campaña.
Los tipos del altavoz vomitan mierda de baja estofa para un público al que no conocen, pero al que no dudan en subestimar; al que consideran tonto, mediocre o sin expectativas. Lo vemos en este cartel, pero basta con mirar las parrillas de las televisiones para encontrarse con el mismo insulto, basta con dejarse caer por periódicos y webs cada día más adoctrinadores, por radios que no admiten enmienda. No sé quién le contó a los programadores, publicistas y editores que el gran público es memo e infantil, pero desde luego el mensaje caló hondo. Por eso la indiferencia, por eso cada día nos la trae más floja la publicidad, la tele y el padre nuestro. Cuestión de supervivencia.
*el dibujo no lo ha hecho mi hijo, es mío. Ocurre que Ángel, dibujante habitual de este blog, está de vacaciones y poner una foto del cartel me daba un poco de asco. Así que no he tenido más alternativa que el paint.
laSexta fichó a Gómez y a Rodríguez en la cúspide de su fama, cuando triunfaban en las salas más decadentes del desierto de Nevada con una mezcla de country y flamenco a dos guitarras y cuatro tacones con tachuelas. Los directivos de laSexta les prometieron un certificado de penales limpio y dos comidas al día. Gómez y Rodríguez, Rodríguez y Gómez, no pudieron más que conmoverse y aceptar. En sus primeras semanas en España estrenaron mudas frescas y un blog. El blog se llamó El Jardín y las mudas frescas quedaron templadas y anónimas para siempre. Gómez se encargó de la parte escrita, Rodríguez de la dibujada. Aún hoy, sobreviven como blogueros de fortuna.
Blog de Sociedad