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Sólo dos semanas faltan para que España estrene su Presidencia Europea y las cosas parecen ir moviéndose. Despacio, poco a poco, pero sin posibilidad de detenerse. Sin ir más lejos, esta semana nos ha visitado el nuevo presidente de la Unión Europea, el belga Herman Van Rompuy. Se ha reunido con Zapatero, porque los dos van a tener protagonismo en Europa a partir del 1 de enero de 2010. Se han comprometido a trabajar juntos y coordinados, pero la tarea se me antoja un tanto difícil. ¿Por qué?
Pues porque nuestra Presidencia es un tanto extraña, ya que comienza al mismo tiempo en que el Tratado de Lisboa echa a andar. Por tanto, debe encargarse, en primer lugar, de poner en funcionamiento un nuevo mapa de Instituciones europeas y figuras políticas.
Hasta ahora, el presidente o primer ministro del país anfitrión se convertía en la figura central durante todo el semestre, como ha ocurrido con el sueco Fredrik Reinfeldt . Ahora todo es distinto. El máximo protagonismo debe tenerlo Rompuy en detrimento de Zapatero. Nuestro presidente no podrá encabezar, de este modo, las principales Cumbres Europeas que se celebren en Bruselas bajo el paraguas de nuestra Presidencia. En vez de presidirlas, será un co-anfitrión. Una situación que no nos molesta; al contrario, España dará el máximo respaldo a los nuevos cargos, según han avanzado fuentes comunitarias.
El nuevo panorama funcionará sólo si se atiene a una única regla: simpleza. Precisamente lo que menos ha caracterizado a la Unión Europea desde hace mucho tiempo. En este sentido, es una muy buena noticia el hecho de que Rompuy desee reuniones con poca gente, donde quede claro quién es quién, no sólo a nivel interno, también de cara al ciudadano. Pero lo más importante es que se alcancen conclusiones claras, de cuatro folios como mucho, y no dispersas en un tomo de cien.
La obligación de estrenar a la fuerza un nuevo marco de funcionamiento no significa que el país de turno deje de tener importancia. Al contrario. A España le corresponde marcar los debates en torno a los que pivotará su Presidencia. Se ha criticado que a menos de dos semanas de comenzar no hay un rumbo claro. Sin embargo, los ejes de la Presidencia se han ido marcando desde hace varios meses. Y ayer mismo, el Presidente José Luis Rodríguez Zapatero ha compareció en el Congreso de los Diputados para informar sobre esas prioridades. Serán cinco:
1. Despliegue del Tratado de Lisboa, como he explicado al principio de este post.
2. Afianzar la recuperación económica de Europa.
3. Incrementar la presencia de Europa en la escena internacional.
4. Mejorar los derechos y libertades de todos los europeos a través de diferentes políticas.
A vuelapluma parecen metas demasiado ambiciosas y generales. Para saber más habría que bajar al detalle, si es que ya se ha pensado en detalles. Lo cierto es que van a ser meses intensos y caros. Porque la Presidencia cuesta dinero. ¿Cuánto? Hablaremos de ello en el siguiente post.
Ahora más que nunca, Europa necesita voz. Es una época intensa y decisiva para ese mastodonte económico y político llamado Unión Europea. Una creación que, a pesar de las críticas y contratiempos, está entre nosotros desde hace medio siglo para quedarse. Sin embargo, la criatura anda encallada en un impasse del que puede salir herida de muerte o lista para afrontar los complicados retos del siglo XXI. Este rincón bloguero nace para dar cuenta de esos problemas y de todo lo que acontezca alrededor de Europa. Porque ya lo dijo Robert Schumann, uno de sus padres: Europa está buscando y tiene en sus manos su propio futuro. Ese futuro tiene en este blog el lugar idóneo donde depositar su voz. Ahora más que nunca, Europa is calling us.
Blog de Sociedad