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Hoy tenía que ser una plácida jornada de reflexión pero algunos se han empeñado en ensuciarla. Vamos a poner un poco de humor a lo que tenía que ser un precioso día y a conocer algo más de la luz y de sus sorprendentes efectos. Hablemos de la refracción ya que hoy, de reflexión, poco habrá.
La refracción es el fenómeno óptico que se produce cuando una onda sufre un ligero desvío al pasar de un medio a otro. El ejemplo más común y entendible es el de la pajita y el vaso de agua. Cuando parte de la pajita está dentro del agua vemos una pequeña discontinuidad entre la parte de ella que está fuera del líquido y la que está dentro, como si estuviera rota. Esto es debido a la refracción que sufre la luz en el cambio de medio antes de llegar a nuestros ojos.
Para que se produzca este efecto ambos medios deben tener distinto índice de refracción, el cual nos indica cómo de rápido se mueve la luz en dicho medio. El índice de refracción del aire es 1, el más bajo que existe, donde la luz se mueve a mayor velocidad. El resto de medios lo tienen más elevado (el agua 1,33 y el alcohol 1,36, donde la luz se transmite a menor velocidad).
Si la luz pasa de aire a agua o de agua a aire el desvío que sufre el rayo de luz es distinto. La “Ley de Snell” es una fórmula matemática que nos indica qué desviación sufrirá la luz en el momento de refractarse (desviarse) en un cambio de medio cuando sabemos los índices de refracción de ambos, y a la inversa, pero mi propósito no es empapar este blog de formulitas, que si no sería un tostón.
Vamos a entender un poco mejor la refracción. Hay que saber que la luz no es tonta. Si tiene que ir de un punto a otro siempre lo hará siguiendo la trayectoria que le cueste un menor tiempo. Eso lo consigue yendo el mayor rato posible por un medio rápido (aire) y el mínimo por otro (por ejemplo agua). A esto se le llama “Principio de Fermat”
Para comprenderlo mejor nos vamos a poner en la piel de un rayo de luz. Imagínate que estás en la playa y a lo lejos en diagonal ves a una chica con unos pechos enormes que se está ahogando. Para rescatarla irás corriendo por la arena lo máximo posible y después te lanzarás al agua cuando estés frente a ella, ¿verdad? Por la arena te podrás mover mucho más rápido que por el agua y llegarás antes. Lo mismo haríais las chicas si quien se ahoga es George Clooney.
De igual forma lo hace la luz en el fenómeno de la refracción. Es una pillina.
Me llamo Marc Redondo Fusté. Nací en Esplugues del Llobregat (Barcelona) un gélido mes de enero gracias a los fenómenos de la contracción y la dilatación. La gravedad tiró al suelo mi primer termómetro con una aceleración de 9,81 metros por segundo al cuadrado. A los 14 años empecé a practicar con la fricción. El día siguiente a mi primera borrachera comprobé lo que es la deshidratación. Cuando recibí mi primer beso experimenté lo que es una reacción exotérmica. El primer examen en la universidad de física me lo pasé mirando por la ventana cómo nevaba y quedé ingrávido, es decir, suspendido. Tras años de estudios de campo he llegado a la conclusión de que se liga más con una motocicleta de 49 centímetros cúbicos que invitando a las chicas a ver las estrellas; como no tengo moto, aquí hablaré de ciencia como no nos la enseñaron en el colegio, y de estrellas, por si hay alguna despistada. (ahora ya tengo moto, pero de momento solo un casco) Y si no puedes dormir porque una pregunta te ronda por la cabeza, mándame un e-mail a mredondo@snoticias.tv
Blog de Sociedad