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Llego varios días tarde, con la resaca propia de una semana políticamente decisiva, a postear sobre el nuevo Gobierno de Zapatero. Ése que Rajoy llama "viejo nuevo Gobierno" y que, sin embargo, convence a los suyos en lo que al devenir de España se refiere. No así, supongo, en el plano electoral, si atendemos a los datos que dimos en el último barómetro.
Hace una semana exacta andaba tomando un café prelaboral con varios compañeros de trabajo y mantuvimos una conversación sobre una página de El Mundo que hablaba de los "posibles" sucesores de Zapatero (que está claro que busca reforzarse y no tiene pensado marcharse sin haber quemado hasta el último cartucho, algo que no comparto del todo porque soy defensor de los dos mandatos y punto). Una cosa llevó a la otra y acabamos hablando sobre algunos de los personajes que han cobrado peso en estos días.
Rubalcaba fue uno de ellos. El más valorado del Gobierno, con experiencia más que probada, apoyo ciudadano y mediático, fortaleza, cerebro y otras buenas cualidades destacables que lo convierten en un hombre tranquilo, seguro de sí, capaz de transmitir al ciudadano (sin fardar) que es un currante nato y que cualquier misión que se le encomiende está en buenas manos. Sin lugar a dudas ésta ha sido la elección más lógica del presidente del Gobierno. Sin Rubalcaba, a día de hoy muchos no concebimos lo que viene. Si ETA se va al carajo de una vez este señor entrará en la Historia por la puerta grande. Y hay más posibilidades que nunca.
Luego tenemos a Trinidad Jiménez, que pasa a ser ministra de Asuntos Exteriores tras su derrota ante Tomás Gómez. No dudo que hará lo que deba, porque esta señora es una profesional (el marrón de la gripe A se lo comió recién desembarcada con un saber hacer más que aceptable), pero la atacarán por su amistad con Zapatero. Se verá, en parte, como un premio tras la derrota en el combate por el PSM.
Rosa Aguilar, antiguo icono de Izquierda Unida (cosa que IU no perdonará fácilmente, lógicamente, como a otros precedentes), pasa a Medio Ambiente. Esperemos que se crea el ministerio al que va y ponga en marcha iniciativas que no sean mera propaganda. Sería una buena oportunidad para alguien venido de la izquierda más a la izquierda para intervenir en el Gobierno y tratar de aprovechar la crisis para promover iniciativas relacionadas con el desarrollo del sector primario en España hacia alternativas sostenibles (pese a la parrafada de corte publicitario que me he marcado creo de verdad que es una buena ocasión para impulsar políticas relacionadas con la agricultura ecológica y dejar atrás tiempos más oscuros).
Leire Pajín pasa a ser ministra de Sanidad, Igualdad y Política Social. Positivo resulta el hecho de que Zapatero haya suprimido (al hilo de este ministerio más extenso que el anterior), las carteras de Vivienda e Igualdad. Dos absurdos que a nadie se le escapan en tiempos de crisis. Es el movimiento de Zapatero que más aplaudo. Era necesario romper con ello. El ciudadano de a pie, independientemente de su ideología, así lo exige. Mejor agrupar sus labores en secretarías u organismos igual de válidos pero infinitamente menos costosos. Lo de Pajín ya es distinto. Los leales a Zapatero suben pero Pajín, como hiciera anteriormente Blanco, ha sido durante mucho tiempo la punta de lanza socialista en su lucha contra el PP (en el sentido más peyorativo de la expresión). La diferencia es que Blanco supo cambiar de personaje. Veremos si Pajín lo consigue. Es el nombramiento que menos me convence. No transmite al ciudadano las buenas vibraciones de otros personajes del nuevo Gobierno. No hay más que darse una vuelta por unos cuantos bares para constatarlo.
Luego tenemos a Ramón Jaúregui, un histórico con una buena ficha, que ocupa un cargo que le va bien y que, quizás, ha tardado en recibir (Presidencia). Y a Valeriano Gómez, nuevo ministro de Trabajo en tiempos de crisis. Llega con un paro aterrador y un panorama apocalíptico. Tiene que tenerlos bien puestos para aceptar un trabajo semejante. O ser muy ambicioso y creer mucho en sus posibilidades para enfrentarse a la sombra. Para mí es un completo desconocido. Lo que estos días ha trascendido es que fue a la huelga, que se lleva bien con los sindicatos y que es del sector más "izquierdoso" del PSOE. Lo que sí parece cierto, si atendemos a las palabras de Zapatero, es que Gómez, con o sin manifestaciones de por medio, se ha dedicado a fondo a pasar material relacionado con políticas de empleo al presidente. Viendo su historial se nota que es trabajador, que tiene experiencia y que le gusta el diálogo. Un hombre así puede ser fundamental, si resiste a lo que se le viene encima, para luchar contra la crisis sin caer en las ideas de Díaz Ferrán y para, llegado el caso, convencer a los españoles de que un nuevo Gobierno socialista es más conveniente que el retorno del PP.
Veremos.
Lo cachondo del tema, Mameluco, es que comparto tu visión del asunto aunque me siga interesando mucho la política y mi aspiración sea convertirme en una anarquista eremita, versión agrícola del anarquista burgués, supongo. Lo que necesitamos, entre nos, es una buena revolución hacia otra cosa. Pero me temo que habrá que esperar a que nos invadan los chicos de V. Abrazos.
Distintos perros, mismos collares. Hace ya que no le comento, querido David, porque lo que antes era como una coña y una posibilidad se ha convertido en realidad. Me he metido a anarquista burgués, por lo tanto lo que ocurra en las esferas de poder me importa menos que una mierda. La política me ha hecho darme cuenta de que el mundo es más basura con ella, pues llena los países y los periódicos de mentirosos, trepas, advenedizos y apoltronados. Eso es lo que pienso.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv