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En ocasiones anteriores he hablado sobre los políticos y nosotros, los periodistas, y de las palabras que utilizamos, que se convierten en algo demasiado común para mi gusto o que nos hacen pasar a ambos gremios como perfectos idiotas ante la ciudadanía. Subjetivamente hablando, naturalmente. Hoy va a ser otro de esos días en los que me indigno, pero sólo con la clase política que para indignarse con la prensa esta mañana tenemos a otro señor que es columnista de verdad, y no un bloguero (momento histórico: es la primera vez que me autodenomino así, no me gusta).
Pero a lo que iba. Desde hace algunos meses alguien les ha dicho a algunos miembros del PSOE que soltar eso de "arrimar el hombro" ante la crisis, el Alakrana o las mociones de censura a los ciudadanos nos motiva. O que prometer que tal o cual político está "echando el resto" en su lucha contra lo que se nos venga a la cabeza nos da la sensación de fortaleza y lucha a lo bravo contra la adversidad. A mí, desde el primer día, no me bombea el corazón sangre a chorros como cuando veo Gladiator. Y personajes variopintos a los que he consultado al respecto sienten más o menos lo mismo que yo y notan una especie de sentimiento de vergüenza ajena, o como poco les chirría la expresión en sí dicha por determinada gente.
Este palito iba para el PSOE pero lo del PP tampoco tiene desperdicio, intentando devolver constantemente la pelota al otro lado proclamando que falta liderazgo contra la crisis o en las comunidades autónomas gobernadas por el PSOE cuando, a estas alturas, todos sabemos qué pasa con el liderazgo en sí de Rajoy.
Pero ésa es otra historia.
¿y que diferencia hay hoy en dia entre un columnista y un bloguero?, ¡ah!, que el bloguero se rompe la cabeza para saber que pone, y el columnista solo copia y pega lo que le viene de la agencia de turno, tienes razon. De los politicos, bueno, que se puede decir de gente puesta a dedo y con tanto "savoir faire" como un elefante en una fabrica de empaquetar huevos.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv