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Aunque no haya escrito aquí los últimos días, lo cierto es que he estado trabajando para dejar preparada una sección semanal que tratará sobre cómics y que quiero que empiece este mismo viernes. Lo bueno del asunto no es solamente descubrir tebeos, sino que cada siete días uno de vosotros se llevará uno de esos ejemplares a casa (previo paso por la taquilla de comentarios, of course).
No obstante, hoy quería hablaros de Etsy, una web que es bastante conocida entre las chicas que lucen cantidad de accesorios molones sin pasar apenas por el Zara. “Y entonces, ¿cómo la conoces tú?”, te preguntarás, astuto y maleducado lector. Bueno, es cierto que yo no soy ninguna flipada de la moda, pero estuve un tiempo escribiendo para el blog de ropa y tendencias (me encanta lo de “y tendencias”) Viste Adecuadamente.
De hecho, con ellos tuve mi primera (y única) experiencia de reportera ante la cámara. Lo quieras o no, escribir en un sitio de ropa logra que necesariamente te intereses por la ropa y gracias a ellos descubrí un montón de páginas que me hacían exclamar: “Oh, es precioso, lo quiero”. Aunque después cerraba la pestaña del navegador sin haber hecho el pedido porque la mayoría de las cosas eran caras o demasiado arriesgadas para comprar sin habértelas probado antes.
(Aún así, sí que compro de vez en cuando por Internet. Principalmente cuando me aburro.)
Como decía, Etsy es un mercadillo artesanal donde tiendas y jóvenes con complejo de artista anuncian sus objetos hechos a mano. Puedes encontrar casi cualquier cosa: abundan las fundas horteras para móvil e iPod; las carteras hechas con plástico, tela o cualquier otro material que le haya sobrado a tu hermano pequeño de su proyecto de Plástica; y todos los objetos que le hayas mangado a tu abuela del tercer cajón de su cómoda por los que poder exigir 30 dólares en calidad de “cosa retro”.
Por supuesto, entre tanta basura hipervalorada por sus autores (¿quién pagaría 18 dólares por estos pendientes?) también podemos encontrar verdaderos tesoros. La cuestión es elegir los términos apropiados. Yo he introducido en el buscador una palabra cuyo éxito estaba garantizado: ‘erizo’ (‘hedgehog’, en inglés)… y he dado con una preciosa postal y un bolso elegante con un toque pastoral. La postal me la voy a comprar porque nadie en su sano juicio se resistiría a un ericito que saca la lengua, y el bolso es un poco caro y si no fuera por el erizo ni lo habría mirado así que se quedará en Etsy.
Añadidos que no vienen a cuento pero que los hago igualmente
¿Recordáis el maravilloso gorro de conejo de mis sueños? Pues me lo han regalado, y ahora resguardo mi pelo de los peligros de la humedad invernal y encima llevo las orejas súper calentitas. ¡Ja!
Ah, y otra cosa. Este domingo me voy a París de vacaciones así que la semana que viene no habrá mucho movimiento por aquí porque mi gorra de conejo y yo estaremos haciéndonos fotos nada originales en la torre Eiffel (si alguien ha estado en Francia y quiere darme consejos, está más que invitado a hacerlo).