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En Estado de bienestar I. Orígenes, llegamos a los años 70, en los que el estado de bienestar, tras llegar a su plenitud, empieza a encontrarse con los primeros críticos. Dos nombres especialmente célebres sobrevuelan la figura de este sector: Von Hayek y su duro heredero Milton Friedman.
Estos economistas liberales, cuyas ideas fueron marginadas durante la época dorada del estado de bienestar, resurgieron con fuerza e influyeron decisivamente en la política de varios gobiernos (dictadura de Pinochet incluida en el caso del tío Milton). Y de ellos nacieron los cambios provocados por Tatcher, Reagan y otros sujetos. Cambios cuyos beneficios son discutibles, como las privatizaciones masivas y los cambios en materia laboral.
Sin embargo el liberalismo resurgió de sus cenizas en estado "impuro", porque en países como Gran Bretaña Maggie no pudo hacerse con la Sanidad o la Educación. Y al mismo tiempo, al otro lado del mundo, sociedades esclavizadas entregadas a la cultura del trabajo empezaban a desarrollar productos baratos con los que inundar un Occidente ávido de consumo.
Este mismo Occidente trató de frenar el golpe inevitable y la competencia de precios con trabas diversas, y se refugió del desmantelamiento industrial progresivo metiéndose con mayor alegría en el ilusorio mundo financiero.
Durante años el sector financiero creció. Se convirió en el grial de la economía occidental. El crecimiento en la prensa salmón estaba relacionado con la especulación, no con la creación o la producción. Lo importante era hacer dinero rápido y a buen precio.
Junto a la especulación creció la deuda. De todos. Grandes y pequeños. Estados y familias. Esto contribuyó a hinchar los precios de aquellas propiedades que, tan sólo unos años atrás, todavía eran subvencionadas en la arrasada Europa de Postguerra: las viviendas.
Y además al otro lado del mundo no había un bloque comunista, sino una desbandada generalizada de repúblicas que buscaban meter la cabeza en Europa. La alternativa de la extrema izquierda había terminado, no había potenciales revoluciones internas a las que hacer frente si el sistema capitalista sufría alguna de sus inevitables crisis.
Y las hubo. No tan fuertes como la que ahora vivimos pero sí lo suficientemente grandes para traernos nuevos buenos tiempos que incluían contratos temporales que supuestamente reducirían los niveles de paro, alguna que otra invasión a países con petróleo, liberalizaciones prácticamente invisibles siempre en el sector financiero...
¿Y qué añadió Occidente a la mezcla? Más deuda. Estados Unidos sumaba números a su pasivo y Europa, en general, se apuntó a la fiesta del crédito, a la compra-venta de deuda y la orgía especulativa. Nadie se preocupaba por el futuro alimenticio de un planeta creciente. El I+D daba cifras lamentables. El calentamiento global y su influencia sobre la economía era irrelevante. Y la idea de ajustar el sistema al futuro cada vez más próximo, cambiando las concepciones arcaicas por ideas que mantuvieran el estado de bienestar a flote cuando reventaran las burbujas, no se le pasó a nadie por la cabeza.
Éramos felices, teníamos un chalet en los suburbios, un coche, vacaciones en una playa de hormigón y copas caras en Roma.
Hasta que todo se fue al carajo.
(La aventura continuará en Estado de Bienestar III. El hundimiento).
Friedman heredero de Hayek?? Milton fue un neoclásico monetarista mientras que Hayek fue un austriaco 100%, escuelas ambas liberales (en el sentido de ser favorables a la propiedad privada), pero con bastantes diferencias (veáse teoría de precios). Y decir que Tatcher fue la más liberal cuando subió los impuestos, es como decir que Rajoy también lo es. Y si dejaron de estar marginadas esas teorías es porque se dio una situación de recesión con inflación (estanflación) provocada por los dogmas keynesianos (ojo, que también son liberales pero más intervencionistas) que imperaban en ese momento, junto con la mal llamada "crisis del petróleo" que no fue más que un abandono del patrón-oro por un patrón fiat (papel moneda, dinero impreso a mansalva). Por otro lado, echar la culpa de la deuda a la especulación es un error. Es más, sino fuera por la especulación el mercado estaría aún más distorsionado. Para el tema de la deuda y el origen cíclico de las crisis, te recomiendo que eches un vistazo a la "Teoría del Ciclo Economíco" de la Escuela Austríaca. Te sorprendería ver que "desregulado" está el mercado. Siento que el post sea tan largo. Saludos
Esos pavos unos caras de hormigón armado.
Milton Firedman heredero de Hayek... Madre de Dios, no.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv