imprimir
compartir

Cuando hacemos la primera visita a la nieve cada año siempre cae un muñeco. Acaba habitualmente decapitado por alguna razón, con una nariz descomunal y rodando ladera abajo. Lo a gusto que nos quedamos. ¿A que sí? Y como más grande, mejor. Sobre todo a los hombres nos encanta, obsesionados continuamente con el tamaño de las cosas.
Hoy te quiero enseñar un muñeco de nieve especial. La fotografía ha tenido que ser realizada a través de un microscopio electrónico porque sería invisible a simple vista. Está formado por dos bolas de aluminio estaño unidas entre sí con platino. Ha sido obra del National Physical Laboratory, que por lo que parece, tienen mucho tiempo libre.
Para crear la nariz se enfocó un rayo de iones de platino, el cual depositó sobre la bola superior una finísima capa del mismo platino. Para crear los agujeros que representan los ojos y la boca se utilizó el mismo haz de iones, pero sin depositar material.
Para hacernos una idea del tamaño lo podemos comparar con algo de nuestra vida cotidiana. La altura del muñeco es 1/5 parte del grosor de un cabello humano. O lo que es lo mismo, cinco muñecos puestos uno encima del otro ocuparían el diámetro de un pelo.
La imagen ha sido tratada digitalmente para darle una tonalidad más navideña. El original, que podéis ver aquí, es en blanco y negro. Mucho menos glamuroso.
El original da un poco de grimilla....
¿Cuántos de estos tendría que comer para quedar saciado?
Querido vmgf, las dos bolas de estaño (no son de aluminio, ya lo he modificado) no te sé decir cómo se forman. Pero todo parece indicar, por su tamaño, que se formarían gracias a haces de iones de la misma manera que se le hizo la nariz al muñeco. Por cierto, el muñeco de nieve está situado encima de una finísima capa de silicio.
Interesante, Redondo, interesante pero le faltan los testículos. Quizás un par de haces de iones como los de la nariz serían suficiente. No obstante, muy curioso.
Ya Marc, pero podrías explicar como han podido hacer dos bolitas de aluminio tan pequeñitas y tan perfectas? Y sobre todo, como las pueden manipular? Siempre me le he preguntado... Un Saludo
Me llamo Marc Redondo Fusté. Nací en Esplugues del Llobregat (Barcelona) un gélido mes de enero gracias a los fenómenos de la contracción y la dilatación. La gravedad tiró al suelo mi primer termómetro con una aceleración de 9,81 metros por segundo al cuadrado. A los 14 años empecé a practicar con la fricción. El día siguiente a mi primera borrachera comprobé lo que es la deshidratación. Cuando recibí mi primer beso experimenté lo que es una reacción exotérmica. El primer examen en la universidad de física me lo pasé mirando por la ventana cómo nevaba y quedé ingrávido, es decir, suspendido. Tras años de estudios de campo he llegado a la conclusión de que se liga más con una motocicleta de 49 centímetros cúbicos que invitando a las chicas a ver las estrellas; como no tengo moto, aquí hablaré de ciencia como no nos la enseñaron en el colegio, y de estrellas, por si hay alguna despistada. (ahora ya tengo moto, pero de momento solo un casco) Y si no puedes dormir porque una pregunta te ronda por la cabeza, mándame un e-mail a mredondo@snoticias.tv
Blog de Internacional