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San Bódromo, entonces sólo Bódoromo, llegó al Brasil en 1512. Su movimiento de caderas al caminar (padecía reumatismo) causó profunda impresión en los salvajes, que rápidamente comenzaron a imitarlo. En 1517, cuando su famoso contoneo daba muestras de desgaste popular, Bódromo comprendió que había llegado el momento de renovarse, si no, su evangelización se hundiría como un mahometano en Granada, como Chiquito en 1996.
Se hizo acompañar entonces por un tamborilero de Tudela. Juntos, mezclaron percusión y Evangelio, razonando que, al fin y al cabo, la vida de Cristo no dejaba de ser una sucesión de golpes. El efecto sobre los impíos fue tal, que Bódromo y el tudelano fueron reclamados desde todos los rincones del Brasil, incluidos los más húmedos. La humedad agravó el reuma y Bódromo acabó sus días obligado a hacer movimientos circulares con el culo a cada paso, para atenuar el dolor, para poder seguir evangelizando.
En aquellos tiempos, Bódromo solía acceder al trance místico: sufría unas terribles convulsiones temblorosas en sus nalgas que atraían las miradas atónitas de los infieles, fascinados por el movimiento gelatinoso de aquel culo blanco que parecía llamarlos. Bódromo comprendió el potencial evangelizador de sus posaderas y, para multiplicar su capacidad de convocatoria, decidió acompañar los temblores con redobles y mostrar aquellas manifestaciones de Dios sin filtros: inventó el de tanga de hilo.
¿Y que pasó con el tamborilero tudelano? Si su música la samba nunca hubiera tenido sentido. Creo que merece un homenaje.
Más elegante y biográficamente interesante que Cobi sí es...
laSexta fichó a Gómez y a Rodríguez en la cúspide de su fama, cuando triunfaban en las salas más decadentes del desierto de Nevada con una mezcla de country y flamenco a dos guitarras y cuatro tacones con tachuelas. Los directivos de laSexta les prometieron un certificado de penales limpio y dos comidas al día. Gómez y Rodríguez, Rodríguez y Gómez, no pudieron más que conmoverse y aceptar. En sus primeras semanas en España estrenaron mudas frescas y un blog. El blog se llamó El Jardín y las mudas frescas quedaron templadas y anónimas para siempre. Gómez se encargó de la parte escrita, Rodríguez de la dibujada. Aún hoy, sobreviven como blogueros de fortuna.
Blog de Varios