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Toti siempre cuenta la misma historia cuando va a su pueblo de origen, Arenas de San Pedro, y se rodea de medios de comunicación afines frente al castillo: "En estas piedras me rompí los pantalones cuando era pequeño".
Ahora, a Toti, más conocido en toda España como José Manuel Fernández Santiago, parece que se le van a romper más que los pantalones. Y es que al presidente de las Cortes de Castilla y León y ex consejero de Fomento se le vincula con Gürtel. A mi juicio era cuestión de tiempo que la Castilla y León 'popular' fuera salpicada y metida en el mismo saco que los valencianos. Y lo de Toti no sé si era predecible o no, la verdad. Me cuentan los resistentes de esa comunidad autónoma gobernada por la derecha que sí, que cayó Toti porque debía caer.
Supongo que será cierto, teniendo en cuenta el historial de esa Junta y esos paisanos que convierten gran parte de lo que tocan en caos. Como el rey Midas pero con descomposición en vez de oro, porque si Castilla y León no levanta cabeza y pierde su patrimonio natural es, en buena parte, por su culpa.
Por la suya y la de sus colegas, los de los campos de golf y las urbanizaciones sin agua. Los de los hoteles y la gomina. Los del vino caro, las chaquetas impolutas y las mujeres del botox. Gürteles todos ellos en miniatura que tarde o temprano acabarán cayendo. O no, porque de ellos sólo se acuerda la resistencia anteriormente mencionada, Gómez y compañeros como Bernaldo de Quirós.
Un zabuqueral es un lugar lleno de complicaciones, donde el fango te llega hasta las rodillas, los mosquitos te sorben las venas y la orientación es casi imposible. Y eso es precisamente lo que ha sido, desde tiempos inmemoriales, el mundillo político español. Este blog surge como un intento de inmersión suicida en ese zabuqueral, canalizando al mismo tiempo frustraciones infantiles del autor y sirviendo como terapia para superar una serie de traumas políticos típicamente españoles con todo el sentido del humor posible. CORREO: dmartin@snoticias.tv
Blog de Sociedad