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Cuando escuché “In this light and on this evening” pensé que les habían tapiado las ventanas. Alguien había ocultado la luz del sol y había llevado a los Editors a un lugar oscuro y lejano. Requisadas las guitarras luminosas. Obligados a hacer música para la que no nos habían preparado. Adiós a ese rock de sonrisa franca y regusto nostálgico. Aquí empieza un camino distinto, oculto, hasta ahora, entre la maraña y por el que se han lanzado con sus teclados y sus bases rítmicas propias de la electrónica. Y ese camino, nos guste o no, les aleja definitivamente de sus dos primeros discos.
Dos discos que nos alegraron, a algunos, la existencia. Responsables de algunas canciones que mis pies reconocen a la primera nota. Joyas que sonaban en directo como regalos de navidad. Por eso la aventura de Editors por el camino abrupto y difícil del que se reinventa en la oscuridad puede causar terror, pero si observas bien, por esa senda se puede llegar a deslumbrantes miradores hacia un nuevo mundo por conquistar: las pistas de baile. Y una cosa está clara, el talento no es hacer buenas canciones de rock. El verdadero talento reside en saber cómo se hacen bien las cosas, da igual donde escondas el registro. El talento es tener buen gusto y buenas maneras y eso, gracias a dios, les sobra.
Sin embargo, no tuvieron nada de suerte con su puesta de largo en Madrid. Porque el talento de Vista Alegre es acoger grandes partidos de baloncesto e incluso alguna corrida de toros que otra. No está preparada para conciertos y es realmente desesperante ver que se siguen programando conciertos allí una y otra vez. Un sonido infame en muchas partes del coso. Como quien escucha el concierto haciendo botellón en la puerta, de lejos. Cada golpe que Ed Lay le daba a la caja de su batería sonaba cuatro veces y convertía alguno de los himnos de esta banda en un puré de notas indigerible. Y para colmo el sonido, quizá por vergüenza torera, decidió irse durante cuarto de hora. Quince minutos que helaron al respetable como si nos hubiera cogido un toro a cada uno de nosotros.
Un lote muy difícil para crear un clima suficientemente ventajoso como para firmar una buena faena. Menos aún si salpicas ese repertorio que no hay oreja capaz de olvidar con algunos de sus primeros pasos por ese nuevo camino que transitan ahora. Pasos que, como es lógico, no son zancadas abrumadoras sino que están más cerca del traspiés. Cada “ole” que escapaba de la grada se sucedía de un reprimido bostezo. Una verdadera pena.
Salí de Vista Alegre con la misma sensación que la del torero que sabe que ha dejado escapar el triunfo. Sé que subido a los hombros del incuestionablemente carismático Tom Smith podía haber salido por la puerta grande de los grandes conciertos. Pero no pudo ser. Como quien no ha podido disfrutar una comida deliciosa por haberse quemado con los entrantes.
Ridículo y frustrante al mismo tiempo.
Pero salí de allí convencido de que ese sendero que parece tan tenebroso y difícil habrá que recorrerlo para seguir, aunque sea de lejos, el camino que han tomado estos chicos.
bueno... su ultimo disco sin duda es exelente,.... y yo que realmente conosco a editors desde el principio se que esto que estamos escuhcando es realemnte editors.. solo que la gente no estaba lista para el cambio... pero fijense el disco llego a numero uno en ventas..... y al carajo con el sonido,.. esa falta no es de ellos, aunque si les toque pagar por eso... lo mas probable es que a la proxima elijan un mejor sonido.
bien, será cierto que entre la segunda fila y la penúltima el concierto se diluyó, el grupo perdió fuerza, las canciones se espesaron y nos desesperaron intentando arreglar el sonotone... Fue la primera vez que me fui de un concierto antes de tiempo. Y no fue por esos 15 minutos, o por un programa descompasado (ahora os pongo a botar, ahora os duermo....), ni siquiera por ese último disco... fue la total decepción. Eso sí, "An End has a Start" seguirá pareciéndome increíble de principio a fin.
Yo todavía no los he visto, y a última hora no pude ir a verlos a Lisboa. Me parecen un grupazo, y salvando a The Libertines y a Arctic Monkeys, de lo poco destacable de UK de esta década. A mí los dos primeros me han marcado mucho, y con el último fue un "pero qué coño es esto", pero con el disco ('Papillon' me parece un single descomunal). Al final me ha parecido un giro inteligente. Cierto es que prefiero los anteriores, pero me ha gustado. Y aprovecho para dejar mi opinión del 'In this light and on this evening': http://reysombra.com/cultura/musica/editors-in-this-light-and-on-this-evening/ Saludos! PD: Acabo de descubrir el blog, reboteando desde Gata Flora y Raza Becaria. Mi itinerario ya tiene una parada más. ;)
Mi primer directo con Editors. Cierto que podía haber sonado mejor pero al menos desde donde yo estaba (2ª fila) y quitando la parte del parón de 15 minutos: FUE UN CONCIERTAZO! se dajaron la piel y si la conclusión es que son muy buenos en directo (la mia desde luego) es que no fue tan malo. Aunque según lo que comentas, ojalá la próxima sea en otro recinto para poder comparar.
Nada más leer esta reseña acabo de ponerme a escuchar su último disco, que curiosidad les tenía olvidados y me ha sorprendido gratamente. Gracias.
Este blog nace cansado, agotado de dar brincos y sonreír. No hay críticas. No hay quejas. No vamos a despellejar a nadie porque, en general, nadie nos ha hecho nada. No vamos a explicar por qué nos peinamos así (qué más quisiéramos). Sólo vamos a compartir esos momentos en los que se apaga la luz, la gente grita y alguien decide ponernos los pelos de punta tocando en los sitios adecuados. Porque, como dijo el filósofo: "Nena, las teclas... son notas". La banda la forman Txemi Terroso a las letras y Óscar Giménez (www.oscargimenez.com) a las ilustraciones. Gracias por venir. Empezamos...
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