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Da igual que lo digan científicos de prestigio o aquellos que lo viven en sus propias carnes. Los tipos como José María Aznar o el primo de Rajoy (y en consecuencia Mariano) seguirán negando la verdad del cambio climático hasta que deje de serles rentable.
Esto no es nuevo, naturalmente, pero hay una cuestión que me llama mucho la atención cuando un negacionista abre la boca para negar el cambio climático. Y el ejemplo de esta llamativa cuestión lo he encontrado nuevamente en las declaraciones que, en forma de vídeo, acompañan al post de hoy.
Aznar sostiene que el cambio climático no existe, pero aprovecha la coyuntura para cargar contra sus defensores y lanzar un discurso en el que los acusa poco menos que de querer que el Tercer Mundo no se desarrolle.
Resulta curioso porque tipos de la talla de Aznar son los que, con su pensamiento político y económico, favorecen en mayor medida a nivel global el que la pobreza siga campando a sus anchas por el orbe.
Sin embargo no es nuevo que la derecha, y los negacionistas del cambio climático, aseguren que aquellos que quieren acabar con la contaminación lo que de verdad desean es mantener al Tercer Mundo a raya. Algo que, seamos realistas, parece convenir a todos los gobiernos neoliberales (que no liberales) del orbe.
Para sostener este argumento utilizan un hecho obvio: Occidente se desarrolló a base de contaminación y ahora niega esa contaminación a otros que, como él, quieren salir del hoyo. Sin embargo olvidan que, si seguimos en esta línea, es probable que el desarrollo sea insostenible de aquí a unos años. Más que nada porque esto acabaría estallando. Por eso es tan necesario que ese desarrollo del que hablan sea sostenible.
Y que nos dejemos de marear la perdiz pero ésa es otra historia que requeriría un post demasiado largo para lo que es mi costumbre.
Blog de Sociedad